lunes, 15 de noviembre de 2021

RICHARD WAGNER: DE LA MÚSICA AL ARTE TOTAL

Hans-Peter Firbas.- Ya nos hemos referido a Wagner en varias oportunidades en este Blog. Sin embargo, nos quedó pendiente lo más importante. Él transformó la música a un arte total, Gesamtkunstwerk. Ya con 'El Holandés Errante' y 'Tannhäuser' su reputación era de alto nivel.

Nos referimos a la síntesis de la música con el teatro, la poesía y artes escénicas y visuales. Entre 1849 y 1852 plasmó ese pensamiento en la espectacular trilogía 'El Anillo del Nibelungo'.

Más adelante modificó su idea e introdujo el romanticismo como fondo de sus obras. Destacan por su textura contrapuntística, riqueza cromática, armonía, orquestación y un elaborado uso de los leitmotivs (temas musicales asociados a caracteres específicos o elementos dentro de la trama). 

Wagner fue pionero en varios avances del lenguaje musical, como un extremo cromatismo (asociado con el color orquestal) o la ampliación del cosmos armónico a través de un continuo desplazamiento de los centros tonales, lo que influyó en el desarrollo de la música clásica europea.

Más adelante, su crecimiento artístico fue inmenso, con óperas como 'Tristan und Isolde', 'Los Maestros Cantores de Nüremberg', 'Parsifal', en fin muchas más. En esta nota deseo referirme a la obertura de Tannhäuser y el Coro de los Peregrinos, que en español cantan en una aproximada traducción:

Ahora feliz, oh casa, puedo mirar. Feliz de saludar a sus hermosos pastos ahora. De ahora en adelante descanse mi personal peregrino ahora. Porque Dios, he hecho fielmente la peregrinación.

Por medio de la penitencia y el arrepentimiento que he reconciliado. Los hombres, a quienes mi corazón da. De arrepentimiento coronado con bendiciones.

Hombres, que mi música sea escuchada. La gracia de la salvación se concede al penitente. Él va una vez en paz bendecido del infierno y de la muerte no temo. Porque en toda mi vida estás cerca

Aleluya, Aleluya, Eternidad.

¡Salve! ¡Salve! ¡La gracia milagrosa, salva!¡La salvación ha sido dada al mundo! Lo hace en la hora de la noche santa. El Señor se manifiesta por un milagro.

La barra se seca en la mano del sacerdote. El fresco bar adornado en verde. En el infierno del fuego los pecadores. Rescatar el sol floreciendo de nuevo.

Todo el país lo consigue. Encontrado por este milagro de gracia. Justo por encima del mundo está Dios.

Y no sólo tu misericordia. La gracia de la salvación se concede al penitente.

Él va una vez en paz bendecido del infierno y de la muerte no temo. Porque en toda mi vida estás cerca.

En este fragmento de Tannhäuser podemos identificar dos claros objetivos de Wagner en sus mensajes: el inmenso amor a su tierra y a Dios.


https://www.youtube.com/watch?v=LTyj856BtWY

Herbert von Karajan con la Orquesta Sinfónica de Viena