La idea surgió como un homenaje para cinco obreros de Chicago, que fueron condenados a muerte en 1886, luego de una huelga y posteriores conflictos con la policía de la ciudad. 233 años después, su conmemoración sigue vigente, aunque en Perú esta fecha no tiene nada que festejar.
Desde tiempos en que primaba la esclavitud, la falta de derechos laborales, el justiprecio que se debe pagar por un trabajo realizado, el maltrato de los dueños o gerentes en contra de su personal a través de diversas presiones, como cuotas de ventas para no ser despedidos o contratos sin seguro social y depósitos para la jubilación han primado hace más de cien años.
Lo que es diferente esta vez, es que nunca antes en la historia de Perú, sus trabajadores han perdido sus sueldos, el sustento de sus familias y otros derechos más por expresa orden y con intención y alevosía por parte del gobierno del innombrable. Es decir, el desempleo, subempleo y la pobreza son los objetivos trazados por el cabecilla mandatario.
En estas líneas mis mayores deseos a cada uno de ustedes, que darían su vida por llevar un pan a la mesa de sus hijos, mientras el presidente, sus ministros, congresistas y esa manga de inútiles e ignorantes asesores se llevan en promedio diez mil soles mensuales, pero además, 14 sueldos al año, gastos de representación, chofer, seguridad, autos de lujo, alimentación, bebidas alcohólicas y diversas majaderías más.
Estos son hechos reales no inventados. Es la realidad y no lo es esa Asamblea Constituyente, que nos meten en la mente al estilo de los famosos propagandistas para desviar la atención de lo que es realmente importante.
A esas madres del vaso de leche, que trabajan sin cobrar y encima son maltratadas por el estado y a esos millones de niños que en las calles son explotados o necesitan trabajar para poder comer.
Esto me entristece mucho, porque los recursos y la riqueza existen y están a la alcance de nuestras manos. Pero lo que quieren es destrozar el país y culpar a la derecha, al liberalismo y al capitalismo.
Mientras acá boicoteamos la minería, lo que genera masivos despidos, miedo a invertir y dejar de ganar miles de millones de dólares, simplemente decimos no. Paralelamente CODELCO, la empresa de cobre estatal de Chile celebra así el Día del Trabajo. Aprendamos.
