jueves, 16 de junio de 2022

EL FÚTBOL: CUANDO OLVIDAMOS LAS CIENCIAS EXACTAS

Hans-Peter Firbas.- Si bien el fútbol es un deporte apasionante e imprevisible, existen numerosos estudios científicos acerca de esta actividad. Centenares de libros, artículos e investigaciones, nos alcanzan una serie de datos, que si son adecuadamente interpretados (bueno, primero hay que leerlos), se pueden lograr mejores resultados para el director técnico que plasme en el partido todas estas informaciones entregadas por ciencias exactas, como la estadística, la biofísica y la bioquímica. 


Sin embargo, solo las selecciones exitosas en el mundo, aplican estos vastos conocimientos, ignorados por los mediocres, que creen que el fútbol es sólo patear una pelota.

Este Blog se ha ocupado en innumerables ocasiones sobre la despreocupación en la preparación de los jugadores con miras a un evento de alto nivel. Sólo ponen en su mira los entrenadores el aspecto físico de ellos, dejando de lado lo más importante: la mente, el cerebro, que ordenan al cuerpo efectuar algún determinado movimiento o estar suficientemente analizado por el psiquiatra del equipo, quien determinará al final de cuentas cuál jugador se encuentra mejor que otro.

En esta crónica nos ocuparemos de los penales. Por ejemplo, Alemania ha tenido en su historia en mundiales cuatro definiciones por penales, de las cuales las cuatro veces las ha ganado. En Campeonatos Mundiales tuvo cuatro definiciones: España 82 frente a Francia, México 86 frente a México, Italia 90 frente a Inglaterra, Alemania 2006 frente a Argentina y en dos finales en Alemania 70 e Italia 90, Breitner y Brehme también marcaron los penales que le dieron los títulos frente a los Países Bajos y Argentina.

Por ejemplo, para el Mundial 2006 en la definición por penales frente a Argentina, Alemania tenía en su base de datos las tendencias sobre 13.000 (trece mil) penales pateados. Lo que los europeos buscaban no es sólo poder decirle al arquero qué hace cada jugador en cada caso particular, sino también mostrarles “estadísticamente” qué es lo que suelen hacer los pateadores.

Y para ello se basaron no solamente en esa información, sino también en un artículo que había escrito el matemático-economista vasco, Ignacio Palacios-Huerta, publicado en abril del año 2003 en la revista The Review of Economic Studies, con el título “Professionals Play Minimax”. Huerta analizó 1417 penales que se sancionaron durante cinco años (septiembre 1995 - junio 2000) en las tres ligas más importantes del mundo. El entrenador alemán le había entregado a su arquero Jens Lehmann un papel indicándole dónde iba a patear el ejecutor argentino. Utilizó la ciencia de la estadística.

¿Por qué fallamos penaltis? En su libro 'Ganar con la cabeza', Rafi Srebro y Joaquín Dosil señalaban (biofísica) "todos los aspectos mentales del fútbol encuentran su expresión en un lanzamiento de penalti. Las causas más importantes por las que se falla son: situaciones especiales en el partido. El estrés y la falta de concentración. El estrés daña la concentración, pero debido a su expresión corporal también dañará la ejecución técnica del penalti (espasmo muscular, mala coordinación, etc.). La concentración también sufre por culpa de cualquiera de las siguientes causas: un jugador tenso no está concentrado en el lanzamiento."

"Un jugador que no cree en el éxito no está atento. Un jugador cuya mente se va del penalti no está concentrado. Un jugador marcado por el pasado (“Este portero ya me paró uno antes”) no está concentrado. Un jugador que sueña con el futuro (“Ya ganamos el partido”, “Levantaré la copa”, etc.) no está concentrado. Un jugador con una concentración demasiado amplia no está concentrado (al tirar un penalti, la concentración debe estar fija, única y exclusivamente, en el balón, el portero y la portería. Un jugador que escucha al público, también ve las cámaras, los periodistas, los espectadores, etc.)."

Vimos aspectos estadísticos y biofísicos sólo para patear un penal. Además de la psiquiatría -que no es una ciencia exacta- sí se basa en la bioquímica, es decir en los datos que entrega la sangre del jugador y es fundamental para el profesional encargado del equipo de fútbol, evaluar esos números que arrojan la sangre, que se convierten en fundamentales para decidir qué jugador debe patear un penal. Imagínense todo lo que existe de literatura y más por un simple penal.

GANAR CON LA CABEZA