"Ahora, el fútbol se juega sobre todo en los medios de comunicación, que se han convertido en su gran mayoría en vendedores de noticias o de intereses y con pocos periodistas profesionales que no entienden la magnitud de sus mensajes, que llegan a millones de personas. La Selección de Perú, sobrevendida y a ver qué jugador aparece más en las noticias para aumentar su valor comercial es lo que manda. Se ha perdido la naturaleza por la cual nació el fútbol."
Eso sucedió simplemente. Los resultados en La Copa Libertadores de América, la pobreza que muestra el fútbol profesional en Perú y la falta de jugadores de calidad en la selección no fueron tomados como datos por la opinión mediática y menos aún, la falta de preparación del cuerpo técnico encabezado por el argentino Gareca.
Ya para el mundial de Rusia lo habíamos advertido. Perú había logrado su clasificación gracias a tres puntos ganados en mesa gracias a Bolivia y ya frente a Dinamarca, contradiciendo toda la literatura existente acerca de los penales en el fútbol, se le encargó al 'novato' Cueva patear el penal, teniendo la posibilidad de elegir a Farfán o Guerrero.
En una conversación entre amigos, señalé que el viaje de Perú a Qatar para definir el ingreso al mundial, me mostraba una relación muy pobre en la delantera. Sólo Lapadula, Ormeño y Valera como atacantes, cuando sabíamos de antemano que el partido era para jugarlo desde el primer minuto en busca del ansiado gol.
Sin embargo, Gareca inicia el encuentro con solamente Lapadula adelante, siendo un jugador de la segunda división de Italia. El partido desde el inicio muy mal planteado. Por esta razón, es que el primer tiro directo al arco sucedió al minuto 98 ante disparo de Flores, quien ingresó muy tarde, cuando debió haber alineado desde el pitazo inicial.
Haber mantenido en cancha a Cueva estando acalambrado fue mortal, no sólo por jugar con uno menos, sino porque en el suplementario nos quitó como cuatro minutos tendido en el gras lesionado. El segundo remate al arco fue también realizado de cabeza por Flores, que pegó en el palo.
Nos mantenemos en la postura de una sobrevaloración de la selección no por hinchada o interés verdadero en el resultado, sino para mantener altos ratings de lectoría o sintonía, para poder vender los avisos publicitarios a mayor precio. Se imaginan lo que perderán Frecuencia Latina y Cable Mágico Deportes porque Perú no estará en el mundial. Eso es lo que realmente les importa a los medios.
Finalmente, en el lanzamiento de penales, se vio que Australia se había preparado para esa instancia, más no Perú. Tener entre los cinco pateadores de penales a Advíncula fue otro de los grandes errores de Gareca, ya que el mencionado jugador casi nunca patea al arco. Lo de Valera fue lamentable, pero dejó en claro su falta de calidad.
Se perdió por un pésimo planteamiento táctico y por miedo escénico, al no haberse ocupado por enésima vez en la parte mental. Para Gareca que lea este libro, pero ya es tarde y además el futuro del fútbol peruano es más que incierto. Lo repetimos cincuenta veces: el trabajo en divisiones inferiores es vital y ahora no tenemos piezas de recambio. Se necesita una completa restructuración del fútbol inca.
Simon Kuper y Stefan Szymanski (Soccernomics)
María Ruiz de Oña (Psicología y Fútbol)

