domingo, 3 de julio de 2022

JF KENNEDY: FISCAL GARRISON EN UN VÍDEO HISTÓRICO SOBRE EL ASESINATO DEL PRESIDENTE

Hans-Peter Firbas.- En estos tantos años que me dedico a la investigación periodística, uno de los asuntos que más me atrajo fue el asesinato del presidente de Estados Unidos JF Kennedy el 22 de noviembre de 1963. Meses antes de su muerte, sus discursos fueron fundamentales en la decisión que tomó el grupo de poder más grande de ese país -ustedes saben a quién me refiero- para ordenar su muerte.



Este histórico hecho me tomó años de años para acercarme lo más posible a la verdad y por suerte, diversos testimonios, pruebas y sucesos previos me indicaron a dónde dirigirme para identificar a los culpables. El 27 de abril de 1961, John F. Kennedy en un memorable discurso señaló claramente a los responsables de los problemas en Estados Unidos. Muy diplomáticamente acusó a ese grupo de poder -conformado por ya saben quiénes- de practicar sociedades secretas, manipulación de los medios de comunicación y fue duro al afirmar que no permitirá esas prácticas.


Lo dijo con diplomacia: esos dueños de los medios de comunicación, de los bancos, de las industrias de armamento, son enemigos de Estados Unidos. Al mencionar 'sociedades secretas' se refirió específicamente a los masones, iluminatis o esos tipos de una religión, que se creen los amos del mundo. En ese instante comenzó el plan para liquidarlo.

Un discurso muy similar pronunció el ex presidente Donald Trump, quien se dirigió a ese mismo grupo de poder en su discurso de clausura previo a las elecciones. Ese fue el motivo por el cual, la prensa de todo el mundo sólo publicaba notas e informaciones contra él. La historia se repitió. No lo asesinaron, pero lo masacraron en la prensa.


El 10 de junio de 1963 pronunció un clave discurso en el cual iniciaba sus acciones para buscar la paz y retirar las tropas de EE.UU. de Vietnam, lo que significaría una gran pérdida económica para ese grupo de poder que fabricaban armas y otros útiles para la guerra. El negocio de esos malditos se les iba a acabar.


Lo que fue la gota que derramó el vaso de agua sucedió un día después en Berlín, Alemania. Kennedy admiraba en secreto lo realizado por Adolfo Hitler para sacar adelante a su pueblo y país. Y los enemigos de los alemanes dijeron basta cuando Kennedy dijo: "Yo soy un Berlinés". Defendió al pueblo germano y a su derecho de libertad.


Y para que no haya dudas sobre mi investigación y no se me tilde con uno de esos adjetivos calificativos, en calidad de exclusiva las palabras del fiscal Jim Garrison en la televisión de Estados Unidos, quien confirma la versión sobre el asesinato de uno de los hombres más valorados en el mundo. Esta no es la película de cine. Esto es real. Garrison fue directo: los medios de comunicación los van a engañar. 

Escuchemos al fiscal, pero con atención, tratándose de 1964, sólo acá, en firbaslibertaddeprensa.