martes, 9 de agosto de 2022

FÚTBOL PERUANO: LOS GENES DE LA ALIMENTACIÓN Y EL DEPORTE DR. ANTONIO LÓPEZ FARRÉ

Hans-Peter Firbas.- A diferencia de los países desarrollados en el deporte más importante del mundo -el fútbol- en Perú los pasados entrenadores y sus equipos técnicos han seguido manejando nuestra selección nacional sin ninguna base científica en la preparación mental y física preventiva para evitar las fracasos constantes que sufrimos. 

Sin querer, como siempre, ser de esos críticos u opinólogos que hablan o escriben por intereses personales o por simple ignorancia o falta de actualización, acá sólo nos basamos en la ciencia para tener un suficiente cimiento estructural que respalde nuestra posición sobre el futuro.

El prestigioso Dr. Antonio López Farré (doctor en Bioquímica y Biología Molecular y profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid),  señaló hace unos años que ya en la antigua Roma el deporte jugaba un papel fundamental y recalcó que la alimentación es básica en la prevención de dolencias. La medicina preventiva es de vital importancia, igual que la genética lo es para predecir cualquier dolencia. 

“Conociendo los genes, podemos saber qué alimentos son mejores para rendir mejor. Hasta podemos llegar a saber, en un deporte colectivo, en qué posición podemos rendir más”, afirmó.

Con más de 40 premios de investigación (Premio Nacional de Investigación para Jóvenes Investigadores, Investigador Español de la Década según la Real Academia Nacional de Medicina…), el doctor López Farré destacó para empezar “la importancia que tiene la genética en el deporte”, recordando la gran relevancia que el deporte ha tenido a lo largo de la historia en la vida del hombre.

Para empezar la correcta construcción de la psique de un deportista va más allá y es la base incuestionable para que despúes llegue a ser un futbolista de primer nivel. Sus éxitos empiezan muchos años antes de iniciar su carrera profesional. Cada cosa en la vida tiene un valor per se. Los principios, la ética, el respeto, la disciplina y otras más deben ser las primeras páginas del libro.

Hace unos años, Rafa Benítez, entrenador del Real Madrid, tuvo una conversación con Cristiano Ronaldo y le señaló: "usted es un killer, un matador del área, un goleador nato, pero si usted, cuando lance un tiro libre al arco debería colocarse de esta manera y al lanzar el balón su pie póngalo de esta forma y no como lo hace. Así logrará más efectividad". En Europa los entrenadores y sus jugadores se tratan siempre de USTED.

Ronaldo contestó: "yo soy Cristiano Ronaldo". Se levantó y se fue sin seguir escuchando a su entrenador. La efectividad del jugador CR alcanza aproximadamente el 10% en tiros libres (2018). A lo que voy. Un verdadero y profesional director técnico de fútbol debe ser respetado porque sabe de lo que habla. Este ejemplo sirve un poco para seguir con lo que viene.

Alejandro Blanco recordó que “los futbolistas jóvenes están llenos de sueños e ilusiones”, subrayando que “soy un firme defensor de los entrenadores en estas edades como piezas fundamentales en la formación”. El presidente del Comité Olímpico Español destacó que el trabajo de nuestras escuelas “es un modelo a seguir en la educación y formación de los jóvenes, no solo en el deporte, sino también como personas”.

En un discurso ante cientos de niños futbolistas entre los 7 y 11 años, Blanco agregó que "admiraba mucho más a los entrenadores de las divisiones inferiores, ya que ellos no sólo se encargan de la parte deportiva, sino, sobre todo en la formación del futuro crack en la educación mental y cognoscitiva. Si alguno de ustedes, niños ha tenido en esa etapa de su vida algún o algunas malas experiencias, será muy complicado que lleguen a ser estrellas de esta disciplina".

"Los responsables el día de mañana de sus fracasos, son los clubes, los clubes de barrio y los entrenadores," aseguró Blanco. Sin embargo, este discurso continuó con palabras del doctor en bioquímica Antonio López Farré en una disertación realizada en la Universidad Complutense con asistencia de sólo niños futbolistas entre las edades señaladas.

El bioquímico comenzó refiriéndose a la genética, que se emplea en el deporte para identificar enfermedades o en su defecto saber que en el futuro sufrirán de algún mal de salud. Esto por qué. Si el niño en el futuro desea ser futbolista de alto nivel antes hay que investigar su organismo y resolver, mediante la medicina preventiva, cualquier índice que su sangre revele un inconveniente.

Lo que se busca es prevenir antes de ya ser mayor y profesional. Cada vez rendimos más y la media de vida es más alta que 80 años. La medicina preventiva consiste en conocer los genes que tenemos cada uno de nosotros. Los genes se encuentran en una estructura que tenemos en nuestras células, que se llaman ADN. Un análisis genético nos dirá si un gen está bien o mal y si el niño será mejor corriedo o saltando y además qué tipo de alimentos debe consumir para mejorar su salud y no nutrir a todos por igual, ya que somos seres humanos diferentes.

Hace unos años se analizaron las sangres de todo un equipo de fútbol, arrojando resultados que indicaban con base científica irrefutable cuál jugador es mejor, por ejemplo en la habilidad de ser un defensa lateral y su capacidad de ir al ataque y retroceder rápidamente a su puesto habitual. Así identificas quién es el indicado para cada función. El bioquímico aseguró que las lesiones de los futbolistas que sufren constantemente la misma lesión, sin ser agredidos físicamente por un rival, se debe a un defecto genético.

Este artículo no desea ingresar a un campo netamente científico, ya que sería muy díficil de captar para el común de las personas, pero acá en Perú nadie en el fútbol dirigencial tampoco tiene la menor idea del tema. Es en este punto que la nutrición dirigida individualmente a cada deportista es indispensable, pero para eso se debe conocer exactamente su estado de salud, ya que la sangre y la genética nos regalan los datos.

Por ejemplo, se habla de spagettis en la cena. El metabolismo de cada uno, al ser diferente, a unos los engorda y a otros no. Eso nos dirá la genética. Igual, hay futbolistas que se la pasan horas haciendo pesas y sus músculos de los brazos no se desarrollan paralelamente a sus esfuerzos. Eso es genética. Por ella, sabremos de antemano quién será más propenso a sufrir lesiones en los tendones o en las fibras musculares.

Lo mismo puede determinar la capacidad física de cada jugador, si juega al nivel del mar o a cuatro mil metros de altura. En la ciencia la opinión no tiene cabida. Si un gen de un futbolista prueba que él tiene uno fallado para, por ejemplo, necesitar menos oxígeno que otro, el entrenador podrá saber quién será más útil en cada posición.

Para saber en un ejército, qué buceador será más útil que otro, existen genes que nos aclararán si el buzo A o el buzo B tendrá una resistencia superior por más tiempo en las profundidades marítimas. En este Blog hemos tratado este asunto en innumerables ocasiones.

CASO REYNOSO

La pregunta que me hago en este momento es vital: ¿cuál será la estrategia que seguirá el nuevo coach nacional? Seguramente apuntará toda su artillería al fútbol de mayores e invertirán lo más posible en ellos, sabiendo de antemano que esa hipótesis de trabajo está equivocada de nacimiento. 

En el caso de Alemania, más de mil entrenadores recorren todo el país visitando escuelas de fútbol, colegios y las divisiones inferiores de los equipos de la Bundesliga. Claro está, que antes de empezar, cada niño de siete años fue investigado a profundidad en sus índices sanguíneos y genéticos, para saber quién servirá o quién no. Si tu genética muestra que eres una persona que no tiene resistencia a correr mucho, pero eres muy bueno saltando y de excelentes reflejos, tu puesto está en el arco.

Si vamos a luchar el mundial 2026 comencemos con estudiar a los seleccionados y simultáneamente trabajemos con las divisiones inferiores. El 56% de los niños en Cuzco sufren de anemia. Ellos jamás serán buenos en la cancha. Si tu hijo tiene las paredes de su corazón más guesas que lo normal, un exceso de deporte engordará más esas paredes y listo para un infarto. 

No se puede construir un edificio si los cimientos de este están malos. La construcción terminará cayéndose y eso es lo que pasa hoy en día. No entienden que el cerebro ordena al cuerpo y no al revés. Puedes tener un físico de Hércules, pero si tu cerebro no funciona bien por razones fisiológicas o psicológicas, el entrenador no ganará nada positivo con ese jugador. No hay excepción: los verdaderos profesionales del fútbol saben que hay que empezar por la construcción de columnas y cimientos siguiendo a la ciencia, para después continuar con los pisos superiores.

Los doctores Adrián Leonardo Aymard, Claudio Aranda y María Beatriz Di Carlo, Bioquímico Especialista en Bioquímica Clínica, Bioquímico Director de LACBA-TCBA y Doctora de la Universidad de Buenos Aires respectivamente, en su 'Estudio de parámetros bioquímicos en jugadores de fútbol de élite' señalan que "s
e considera así que la Bioquímica Deportiva es una especialización de Bioquímica Clínica que contribuye con la medicina deportiva en el estudio de los cambios metabólicos producidos durante el ejercicio, la capacidad de trabajo y la recuperación de los deportistas."

"Es por esta vía que se incluye la idea que el deporte es también objeto de estudio del laboratorio bioquímico y la implementación de los conocimientos científicos en forma práctica y adecuada permite ayudar al profesional médico a tomar decisiones oportunas y acertadas".



El profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, Antonio López Farré, fue el coordinador del libro "Los genes de la alimentación y el deporte". Una investigación sobre cómo relacionar nutrición, salud y genética, con la que se podrán prevenir enfermedades y descubrir nuevas vías de utilización de los alimentos.

Además de ser profesor en la Universidad Complutense, López Farré trabajó en el proyecto GenObIA (Genética, Obesidad e Inteligencia Artificial) de la Comunidad de Madrid. En él, se utiliza la inteligencia artificial para la predicción del riesgo de obesidad y sobrepeso. En la actualidad, se encuentran en la fase final de este estudio genético del metabolismo, mediante el cual los diferentes nutrientes de la dieta y de la genética del ejercicio físico, se intentan predecir, a través del desarrollo de algoritmos, el riesgo de desarrollar sobrepeso y sus comorbilidades.

Estos temas sobre la prevención del sobrepeso y la enseñanza de la nutrición están reunidos en el libro "Los genes de la alimentación y el deporte", con el que quiere trasmitir al resto de la población los avances científicos que se están llevando a cabo en esta materia.

López Farré reconoce que "aún queda mucho camino por recorrer para que la alimentación se base solo en la genética. Nunca debería ser así, ya que existen otros factores como el ejercicio físico que influyen en la alimentación de cada persona".

Además, el profesor alerta de que no toda la información que un usuario puede encontrar en las páginas web es científicamente correcta: "Lo que debe hacer nuestro país es potenciar a los profesionales de la nutrición".

En la publicación, se abordan todas las investigaciones y avances que se han conseguido con la nutrigenética, que es el estudio de cómo a través de los genes conocemos el metabolismo que cada persona tiene sobre los nutrientes y la dieta. López Farré reconoce que "aún está en proceso de desarrollar una mayor investigación" y que "con la biología molecular y la genética aprendemos cómo a nivel celular y molecular trabajan los nutrientes de la dieta. Podemos abrir nuevas vías de utilización de los alimentos en la prevención de enfermedades".

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