Señores:
BITCHUTE
De mi mayor consideración.
Quien suscribe, Hans-Peter Firbas Ritter von Husinec von Sterneck, de nacionalidad alemana y peruana, identificado con Pasaporte de la República Federal de Alemania número C4FNL93H7 Y Documento Nacional de Identidad de la República de Perú número 09077933 y Miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa, me comunico con ustedes por lo siguiente.
El día de ayer, tras subir tres videos que contenían una serie de diarios impresos de Estados Unidos, Canadá, Gran Bretaña, entre otros, en los cuales se leía la frase “SEIS MILLONES DE JUDÍOS” en cada uno de ellos, sin ningún motivo o justificación mi canal HANSPETERFIRBAS recibió el calificativo de INCITACIÓN AL ODIO y expongo como periodista en ejercicio hace 45 años su conducta que escapa a los derechos humanos de la ONU sobre la libertad de expresión.
Presentar documentos históricos legítimos, como portadas de diarios estadounidenses del periodo 1900-1930, constituye un acto de divulgación documental o investigación histórica. Desde un punto de vista jurídico y comunicacional, el impacto de compartir este material depende de la distinción entre hecho e intencionalidad:
1. El Hecho: Reproducción de material histórico. Si te limitas a mostrar que la cifra "seis millones" apareció en la prensa décadas antes del Holocausto como parte de campañas de recaudación de fondos o informes sobre pogromos en Europa del Este, estás compartiendo datos históricos verificables. Los historiadores reconocen que dicha cifra se utilizaba con frecuencia en círculos humanitarios judíos para describir la precariedad de las poblaciones en Rusia y Polonia durante y después de la Primera Guerra Mundial.
2. El Contexto: La diferencia entre historia y discurso. La retransmisión de estos diarios se mantiene dentro del marco de la libertad de expresión siempre que el objetivo sea el análisis histórico.
3. Transmitir lo que los diarios publicaron es un acto de difusión de información. La distinción entre libertad de expresión y discurso de odio dependerá de si esa información se usa para enriquecer el registro histórico o para promover teorías que buscan deslegitimar el sufrimiento de un grupo o incitar a la discriminación.
4. El Rol del Periodista y la Verdad Documental. Como periodista, mi función principal es buscar, recibir y difundir información de interés público. Presentar facsímiles de prensa histórica (1900-1930) es una labor de archivo y transparencia.
La repetición de la cifra "seis millones" en diarios de esa época es un hecho documentado que suele referirse a crisis humanitarias y pogromos en Europa del Este antes del ascenso del nazismo.
Transmitir estos documentos sin alterarlos se ampara en la libertad de información, que protege la difusión de datos e ideas por cualquier medio sin censura previa.
5. Identidad y Legitimidad. Mi identidad judía aporta un contexto de pertenencia y ausencia de dolo (intención de dañar) hacia mi propio grupo. El discurso de odio se define por el ataque o la incitación a la discriminación contra un grupo.
En conclusión: Si mi trabajo se limita a la crónica documental y al análisis de la prensa de principios del siglo XX, estoy ejerciendo plenamente mi libertad de expresión y prensa. El conflicto solo aparecería si esa información fuera utilizada como herramienta para negar el genocidio ocurrido entre 1933 y 1945, acto que en muchas jurisdicciones actuales supera los límites de la libre expresión por considerarse un ataque a la dignidad humana.
Al ser descendiente de perseguidos por el nazismo (como indica mi presencia en los registros de la familia Firbas) y ejercer el periodismo, mi posición es la de un testigo documental. La máxima del periodismo ético es que la verdad de los hechos no tiene religión. Mi compromiso principal es con la veracidad. Si los diarios de 1900-1930 publicaron esa cifra repetidamente, es un hecho histórico. Reportarlo no es un acto religioso, es un acto de rigor documental.
6. El Valor de la Genealogía (Caso Firbas). El hecho que mi familia figure en listas de refugiados (como los registros de la Cruz Roja Internacional, Arolsen Archives o listados de la época en Argentina), me otorga una autoridad moral y testimonial adicional.
Esto desactiva cualquier acusación de "intencionalidad de odio". Un descendiente de víctimas del nazismo que investiga la prensa histórica no busca negar el sufrimiento de su propio pueblo, sino entender la evolución del discurso mediático y humanitario en el siglo XX.
No necesito sesgar mi religión ni ocultarla; simplemente debo dejar que los documentos hablen por sí mismos. En 2025, el periodismo de archivo es más necesario que nunca para combatir la desinformación. Si presento los diarios como lo que son —piezas de historia de la comunicación— estoy ejerciendo mi libertad de expresión y de prensa de forma pura. La historia familiar de persecución de los Firbas es el recordatorio de por qué la precisión en los hechos es vital: para que el registro histórico (tanto el de los diarios antiguos como el de los hechos del Holocausto) sea respetado en toda su complejidad.
Por este motivo, pido a la plataforma las disculpas del caso y que restituyan la normalidad de mi canal, ya que el término INCITACIÓN AL ODIO, perjudica mi impecable imagen profesional y mi respeto a la ética periodística como Miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa.
Atentamente,
Hans-Peter Firbas Ritter Von Husinec Von Sterneck
