miércoles, 18 de marzo de 2026

LA ÉTICA PERIODÍSTICA DESDE UN PUNTO DE VISTA MORAL

Hans-Peter Firbas Ritter von Husinec Von Sterneck
Editorial.

En una de las encíclicas del desaparecido Papa Juan Pablo II, Veritas Slpendor, que escribió a inicios de 1994, incluye un tema que es muy querido por el Santo Padre, la vinculación entre la libertad y la verdad.
En 1984, en una reunión que mantuvo en Roma con periodistas de todo el mundo, Juan Pablo II consideró la tarea del periodista como la de un profesional de la comunicación. Dijo que encuentra una gran analogía entre la de cualquier persona que enuncia un Evangelio, un credo religioso y un anunciante o un profesional de la comunicación como debe ser un periodista, porque los dos están al servicio de la transmisión de la verdad. El evangelizador tiene que transmitir una verdad.

"El profesional de la comunicación no tiene que ser una persona que ponga la pluma al propio uso exclusivo, sino que tiene que tener en cuenta la realidad en la cual se fundamenta."

Francisco Antonio Rizzuto periodista y empresario argentino, a través de su publicación La Revista económica veritas señalaba que "esta profesión es un apostolado, porque el periodismo se ejerce con honra o no se ejerce. La verdad y la libertad de expresión están íntimamente unidas y la verdad es aliada inseparable de la ética de la libertad de expresión."

"Y muchas veces la tragedia del hombre contemporáneo es haber separado tanto el orden científico y el orden moral, que en el fondo se han convertido en órdenes inseparables, irreductibles, en órdenes que nada tienen que ver, que son independientes. Entonces son necesarias las normas éticas," agregaba con sabiduría.

Por su parte, Gabriel García Márquez, Premio Nobel de Literatura, señaló alguna vez que "creo que la formación de los periodistas no ha logrado evolucionar a la misma velocidad que los instrumentos del oficio y que estos profesionales se han quedado buscando a tientas el camino en el laberinto de una tecnocracia disparada sin control hacia el futuro".

Gabo era un gran preocupado de la crisis ética del periodismo escrito. "El empleo de comillas es vicioso en declaraciones falsas o ciertas, facilita equívocos inocentes o deliberados, manipulaciones malignas y tergiversaciones venenosas, que le dan a la noticia la magnitud de un arma mortal...El único consuelo que nos queda es suponer que muchas de estas transgresiones éticas, y otras tantas que avergüenzan al periodismo de hoy, no son siempre por inmoralidad sino por falta de dominio profesional".

Rizzuto, en su misma publicación ampliaba que "entiendo yo que se trata del progreso moral, pues en una sociedad convulsionada existe la prensa mala como también la buena prensa. Reitero, el periodista debe ser veraz en su actividad profesional; una información debe respetar la integridad de quienes la protagonizan o de terceras personas, obteniéndose siempre con dignidad. Y el periodista debe servir a los intereses de sus lectores y de su empresa, respetando siempre los dos preceptos anteriores."

El periodismo tiene que estar desligado de todo poder, pero esto no sucede en la realidad, salvo muy raras excepciones. Y en estas últimas décadas la imagen para el periodista no debe ser confundida con la animación, valga la comparación.

Hace muchísimos años ya se veía llegar el futuro con mucha claridad. En la Asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa, desarrollada en Bariloche en 1994, ya se discutía que los medios de comunicación son conducidos cada día más por 'animadores' y cada vez hay menos periodistas. "Un animador es alguien que crea escenografías y dramatizaciones de los acontecimientos. Un periodista es alguien que, sobre la base del anterior atributo, con autorregulación ética y sentido de deber, trata de aproximarse de la mejor manera posible a la realidad," escribía Rizzuto.

El ejercicio de periodismo es una actividad que bombardea constantemente de información a miles de millones de personas y su responsabilidad no sólo es ética, sino, sobre todo histórica. la balanza del equilibrio entre responsabilidad y libertad.

Y el periodismo de hoy es un poder necesario y gigante, pues engendra su fuerza de su capacidad, de su objetividad frente a cualquier otra presión. El poder del periodismo no es un poder restringido institucionalmente. La mayoría de los periodistas son incorruptibles, que están en su puesto de lucha en un mundo que debe ser rehecho todos los días para que siga siendo humano. El poder al servicio de la gente.

Rizzuto concluye que "el poder de la prensa consiste en hacer, modelar, en esclarecer la opinión pública. Por eso somos nada menos que el cuarto poder y suscitamos un estado de opinión sin pedir nada a cambio. Creo en la libertad con responsabilidad y de ahí una de las razones de que hemos sido, somos y seremos hasta en fin de nuestra jornada, creyentes en la libertad ejercida con ética y moral."

Mi trabajo como científico de las comunicaciones sociales, la experiencia de más de 40 años y las huellas que nos ha dejado la historia a través de infinidad de hechos ocurridos en el pasado, me permiten, con relativa facilidad, identificar las mentiras y sobre todo si usted está siendo manipulado por los medios y las redes sociales.

El primer gran manipulador de todos es el buscador de Google, que ha encontrado la forma que los resultados que usted necesita –a pesar de los algoritmos- aparezcan no por su importancia, contenido, veracidad o relevancia. Ellos los colocan de acuerdo a los mensajes que quieren que nosotros leamos, los vídeos que ellos desean que veamos y lo mismo con las otras piezas que se utilizan en el periodismo.

Ahora bien, si usted recurre a Google para despejar dudas acerca de un tema polémico y si observa que casi todos los resultados apoyan o difunden solamente una cara de las dos monedas, ya posee su segundo dato para identificar la manipulación. Recuerde que un profesional en el periodismo tiene por obligación ética divulgar ambas posturas, para que sea el receptor el que tome su propia decisión sobre lo que está estudiando.

Los verdaderos periodistas que trabajan con ética nunca anteponen su opinión o postura sobre un hecho y jamás deben comportarse como jueces, sino como testigos. Es vital esta parte. Y si escucha una posición que se basa en la utilización de adjetivos calificativos, en vez de mensajes argumentativos y estructurados, ya posee otro dato.

En los últimos años, para no decir décadas he podido identificar estas manipulaciones. Por ejemplo, si usted tiene una red social y publica alguna información, los que ingresan a su post a decir su opinión o su verdad, lea bien: si la estrategia son los adjetivos calificativos, la constante repetición de ellos a través de otros usuarios y observa una andanada de ataques hacia su persona, no se preocupe mucho, ya que, en la mayoría de los casos se tratan de troles.

En varias investigaciones encargadas por clientes preocupados de esta situación, en un 80% aproximadamente se trata de un mismo sujeto o sujetos que han creado treinta o cuarenta cuentas, usan nombres falsos o se esconden bajo el anonimato. No caiga en el palito y ni se moleste en contestar dichos ataques. Si alguien le responde con argumentos que rebaten los suyos, esa actitud es la correcta.

Otra de las grandes especialidades de esta lacra de mi profesión, es la censura no sólo del propio medio, sino de las autoridades del gobierno. Lo más denigrante de este problema, es que la gran mayoría se hace pasar como periodistas, siendo mercaderes de las informaciones. Es el momento en el cual, una imagen personal, corporativa, empresarial, industrial y hasta inclusive de un país, se convierte en fundamental para evitar que los receptores crean lo que les dicen.

No hay forma de que algún medio te manipule sobre una situación o personaje, si durante décadas estás convencido de lo contrario de lo que te informan. Cuando era joven, allá por los ochentas, conocía varios periodistas de investigación admirables, pero ahora, en mayo de 2022, se da como hecho verdadero cualquier cosa, sin realmente haber sido corroborada.

La nefasta señora Laura Bozzo, recibía a su invitado con una frase como “que venga el violador”, “que pase el desgraciado”, etc. Si escuchamos un audio acusador, ya pedimos que el o los personajes vayan a la cárcel. Si dicen que Rusia invadió Ucrania, usted le otorgará veracidad, sin conocer siquiera de lo que trata el conflicto. Si le dicen que la vacuna es buena, usted va corriendo a vacunarse, pero si le dicen que Nelson Mandela era un asesino, no lo creerá, ya que la imagen que él construyó durante su vida lo colocó en uno de los niveles más altos de imagen positiva.

Decir que un Mercedes Benz es un vehículo malo, no lo creerá, pero si le cuentan que Vladimir Putin es el diablo sí lo aceptará. No está en discusión si lo es o no. Lo que sucede es que nunca hubo una preocupación importante de los soviéticos en manejar información más abierta y “venderse” internacionalmente como un gran país. Sin darnos cuenta, cada día que pasa, nos volvemos más dependientes de lo que recibimos de los diarios, canales de televisión, estaciones de radio, revistas y de las benditas redes sociales.

Las cortinas de humo son mi especialidad.

El receptor, o sea usted, es un ser pensante, independiente y con capacidad analítica. Es por esa razón, que los gobiernos de los países considerados subdesarrollados o en camino al desarrollo, evitan en lo posible educar correctamente a sus ciudadanos, con el objetivo que sean más fácilmente manipulados e incapaces de reaccionar ante las mentiras. Lamentablemente, uno de los más grandes manipuladores del mundo están no sólo en los medios, sino en las diferentes religiones, que, a través de mensajes de miedo, de odio, de persecuciones, asesinatos, te meten a la fuerza su pensamiento.

Finalmente, si usted es un asiduo lector de este Blog, recuerde que en la ciencia la opinión no tiene cabida y muchas veces actuamos por creencias no comprobadas para asegurar una verdad. Por eso, si usted leyó mi columna sobre la natación o el ajedrez, podrá observar que, el contenido de ambos artículos está plagado de datos matemáticos, estadísticos, de las ciencias exactas, como la matemática, la química, la física, la biología y sus anexos, como la biofísica y la bioquímica.

Recuerde que la medicina no es una ciencia exacta, ya que estoy seguro que usted mismo ha recibido diagnósticos diferentes de médicos distintos que consultó. Uno le dice que tiene sufre de presión alta por el simple hecho de haberle medido su presión, sin antes preguntarle si tuvo un hecho cercano traumático, si comió y bebió más de la cuenta antes de su medición. Los médicos que actúan utilizando la mayor cantidad de data de las ciencias anteriormente mencionadas, serán los que estarán acertados. La verdadera riqueza no está en una cuenta bancaria, sino en su cerebro, que, al contar con una importante base de datos, podrá moverse en su vida acertadame.