Por Hans – Peter Firbas
Una vez un sabio alemán dijo: “El bien más preciado que tenemos en el mundo es nuestra propia gente. Y por este pueblo y por el bien de este pueblo vamos a luchar y pelear…Piensen que siempre hay alguien en una situación mucho peor que la nuestra y a esa persona la ayudaré como mi camarada, mi hermano, mi compatriota. Si alguien dijera que debe sacrificar demasiado ¡esa es la gloria de dar! Cuando te sacrificas por tu comunidad, entonces puedes caminar con la cabeza en alto.”
Ese mismo pensador dijo alguna vez sobre la democracia. “la democracia es el dominio del pueblo. Entonces el pueblo debe tener una posibilidad de expresar sus deseos y pensamientos. Pero, ¿quién educa, fija y pone la mente en claro a ese pueblo? Un grupo de pocas personas que poseen inmensas fortunas o poder. Quieren ser libres del control del estado y del pueblo en la adquisición y uso del capital.”
“Ellos crean primero su propia prensa. Hablan de Libertad de Prensa cuando cada uno de los medios tiene su dueño, que es el financista. Y ese señor determina el contenido del mismo. Y esa prensa manipula a la opinión pública. Nacen los partidos políticos y unidos con esa prensa forman la opinión pública. Entonces debemos pensar que ese pueblo tiene libertad y riqueza y una vida holgada.”
“Pero es al revés. En esos países la miseria es más grande. Al contrario. En esos países las diferencias entre las clases es inmensa. Pobreza inmensa por una parte y riqueza inmensa por otra. En esos países sus trabajadores viven en chozas miserables. Países que poseen recursos naturales y sus trabajadores visten miserablemente. Países que tienen de todo, pero millones de las clases bajas no pueden satisfacer su hambre.”
“No pueden acabar con el desempleo. Ni siquiera el pueblo es su centro de atención. Lo exclusivo es para esos hombres que crearon la democracia. Algunos cientos de grandes capitalistas poseen las fábricas y sus acciones y con ello dirigen finalmente al pueblo. Pero no les interesa el pueblo, salvo cuando hay elecciones, porque necesitan sus votos. Además hay una gran diferencia en la educación.”
Yo siempre he sido, desde mi formación en el colegio, en la universidad y en los caminos de mi vida un demócrata y definitivamente de pensamientos muy unidos a ella, pero pregunto. ¿No tiene razón ese pensador alemán en sus críticas a la democracia? ¿No es cierto lo que padecemos en los países demócratas? ¿Dónde está el verdadero poder del pueblo? No existe ni acá ni allá. Un grupillo de poderosos y con mucha fortuna. Para ellos si hay democracia. ¿Y para nosotros?
Esas ideas fueron dadas a conocer en los 30’ por un alemán. Ya sabrán a quién me refiero.
Una vez un sabio alemán dijo: “El bien más preciado que tenemos en el mundo es nuestra propia gente. Y por este pueblo y por el bien de este pueblo vamos a luchar y pelear…Piensen que siempre hay alguien en una situación mucho peor que la nuestra y a esa persona la ayudaré como mi camarada, mi hermano, mi compatriota. Si alguien dijera que debe sacrificar demasiado ¡esa es la gloria de dar! Cuando te sacrificas por tu comunidad, entonces puedes caminar con la cabeza en alto.”
Ese mismo pensador dijo alguna vez sobre la democracia. “la democracia es el dominio del pueblo. Entonces el pueblo debe tener una posibilidad de expresar sus deseos y pensamientos. Pero, ¿quién educa, fija y pone la mente en claro a ese pueblo? Un grupo de pocas personas que poseen inmensas fortunas o poder. Quieren ser libres del control del estado y del pueblo en la adquisición y uso del capital.”
“Ellos crean primero su propia prensa. Hablan de Libertad de Prensa cuando cada uno de los medios tiene su dueño, que es el financista. Y ese señor determina el contenido del mismo. Y esa prensa manipula a la opinión pública. Nacen los partidos políticos y unidos con esa prensa forman la opinión pública. Entonces debemos pensar que ese pueblo tiene libertad y riqueza y una vida holgada.”
“Pero es al revés. En esos países la miseria es más grande. Al contrario. En esos países las diferencias entre las clases es inmensa. Pobreza inmensa por una parte y riqueza inmensa por otra. En esos países sus trabajadores viven en chozas miserables. Países que poseen recursos naturales y sus trabajadores visten miserablemente. Países que tienen de todo, pero millones de las clases bajas no pueden satisfacer su hambre.”
“No pueden acabar con el desempleo. Ni siquiera el pueblo es su centro de atención. Lo exclusivo es para esos hombres que crearon la democracia. Algunos cientos de grandes capitalistas poseen las fábricas y sus acciones y con ello dirigen finalmente al pueblo. Pero no les interesa el pueblo, salvo cuando hay elecciones, porque necesitan sus votos. Además hay una gran diferencia en la educación.”
Yo siempre he sido, desde mi formación en el colegio, en la universidad y en los caminos de mi vida un demócrata y definitivamente de pensamientos muy unidos a ella, pero pregunto. ¿No tiene razón ese pensador alemán en sus críticas a la democracia? ¿No es cierto lo que padecemos en los países demócratas? ¿Dónde está el verdadero poder del pueblo? No existe ni acá ni allá. Un grupillo de poderosos y con mucha fortuna. Para ellos si hay democracia. ¿Y para nosotros?
Esas ideas fueron dadas a conocer en los 30’ por un alemán. Ya sabrán a quién me refiero.




