sábado, 25 de julio de 2015

LA RIQUEZA NO ES EL ORO, SINO EL TRABAJO (C) CEDADE

Nota del Redactor: el siguiente artículo fue publicado en la Revista CEDADE en febrero de 1985. CEDADE, Círculo Español de Amigos de Europa fue un grupo nacionalsocialista creado en Barcelona en 1966 y que desapareció en 1993 tras una fuerte censura del gobierno español. El CEDADE puede considerarse como el mayor y mejor organizado de todos los grupos nacionalsocialistas en Europa. Estuvo relacionado con el creador del partido Rexista belga y General de las Waffen SS Léon Degrelle y la Jeune Europe de Jean Thiriart y los excombatientes de la División Azul todavía afines al ideal nacionalsocialista. Esta organización editaba la excelente Revista Cedade.

Este BLOG sólo copia fragmentos del artículo, CENSURANDO contenidos que puedan afectar injustamente a religiones, razas y diferentes asuntos que van en contra de nuestro trabajo. Sin embargo, es necesario rescatar las ideas nacionalistas del gobierno que encabezó Hitler. Considero importante hacer esta aclaración para evitar interpretaciones equivocadas sobre nuestras intenciones en su publicación.

Hans - Peter Firbas


LA RIQUEZA NO ES EL ORO, SINO EL TRABAJO 


Ante el espectáculo de los pueblos sometidos al sistema económico capitalista, y queriendo Hitler sustraer a Alemania a tal esclavitud, afirmaba rotundamente que "el pueblo no vive para la Economía y la Economía no existe para el Capital, sino que es el Capital quien sirve a la Economía y la Economía al Pueblo". Había demostrado a su vez con hechos palpables que la riqueza no es el oro sino el trabajo.

Y así iba quedando en entredicho la aberración de que el dinero debe privar por encima de los valores del espíritu. Hitler había recibido una Alemania arruinada tras la derrota de 1918 y por las sanciones económicas impuestas y exhausta a causa de la gran crisis y de las luchas internas. Con sus nuevas fórmulas económicas pero no menos gracias a su férrea voluntad y a la inteligencia y disciplina de un pueblo Hitler estaba elevando a la minúscula Alemania al rango de gran potencia internacional.

El presidente americano Roosevelt, que había ascendido al poder al mismo tiempo que Hitler, gobernando un país 19 veces mayor que el Reich, contando con recursos económicos infinitamente superiores y dotado de vastos campos agrícolas y fértiles tierras, no lograba encontrar el medio de dar trabajo a sus once millones de parados. Ni siquiera Inglatarra y Francia, pese a sus imperios coloniales, lograban librarse de las secuelas de la gran crisis al seguir estando sometidas al Sistema del becerro de oro.

Lo importante para Hitler no era el tener cierta cantidad de oro en una gaveta o en un sótano de banco, sino el que las gentes comiese lo mejor posible, que viviesen en casas higiénicas, decorosas y estéticas, que pudiesen trasladarse cómoda y fácilmente de un lugar a otro en medios de locomoción propios o públicos, se vistiesen con decencia y elegancia, dispusiesen de libros, de objetos artísticos, de centros de cultura, de escuelas, universidades y museos, que tuviesen teatros, lugares de esparcimiento físico y recreativos, templos para el culto divino y, por supuesto, medios de defensa.

Si los "superdotados" de la denominada "Ciencia Económica" alegaban que tales tierras no podían dedicarse al cultivo ni emplear en ellas a un determinado número de parados a consecuencia de que no había dinero para llevar a cabo tal empresa, esta razón era generalmente aceptada. Pero el sistema Nacionalsocialista se desentendía que hubiese o no divisas en las cajas bancarias u oro en sus sótanos.

Lo que hacía era emitir el dinero papel necesario; con esas tierras puestas en cultivo creaba una nueva fuente de trabajo, empleaba a su vez a los cesantes y con ello aumentaba la producción. Este mismo aumento de la producción era la garantía de la anterior emisión de dinero que se había lanzado. De esta forma, en vez de ser el oro el que apuntalase el billete de banco, era el trabajo quien lo sostenía. Dicho en palabras del propio Hitler: "La riqueza no es el dinero sino el trabajo mismo".

Si en determinado lugar se contaba con individuos sanos, capaces de desempeñar un trabajo, y a su vez había obras que llevar a cabo, el sistema financiero preguntaba si además, había dinero, pues sin este tercer requisito las obras no daban comienzo y los parados continuaban como tales. El sistema Nacionalsocialista no preguntaba por el tercer requisito, el dinero, pues la producción que llevarían a cabo los hombres puestos manos a la obra, fruto de su trabajo, era un valor en sí mismo.

Y todo valor, toda riqueza (en este caso el de las obras realizadas) ha de estar representado por un dinero. En definitiva, el dinero viene luego, y sólo como símbolo de ese valor intrínseco y verdadero. Hitler había advertido: "No poseemos oro, más el oro de Alemania es la capacidad de trabajo del pueblo alemán. La riqueza no está en el dinero, sino en el trabajo". Los embaucadores internacionales, paladines del becerro de oro, clamaban horrorizados que aquello era una pura herejía que atentaba contra la infalible "Ciencia Económica" erigida en tabú.

Hitler refutaba que "el crimen no es atentar contra ciertos principios de una tal pseudo ciencia económica sino el mantener cesantes indefinidamente a millones de individuos sanos y fuertes". La inflación decía Hitler no la provoca el aumento de la circulación monetaria, nace el día en que se exige al comprador, por el mismo suministro, una suma superior que la exigida la víspera. Allí es donde hay que intervenir. Incluso a Schacht tuve que empezar a explicarle esta verdad elemental: Que la causa esencial de la estabilidad de nuestra moneda había que buscarla en los grupos de concentración.


Alemania no era la hermética Rusia, sino todo lo contrario. Todo el que quiso cerciorarse de aquella gran verdad pudo comprobarlo e informar sobre el propio terreno. A España llegaban las informaciones de prensa desde el Reich a través del corresponsal de "ABC" César González Ruano, autor de una serie de magníficos reportajes al respecto. Economistas de un sinfín de países comprobaban sorprendidos aquellos éxitos.

El norteamericano Radcliffe Collage tuvo a bien enviar a la capital alemana al economista antinazi Máxime Y. Sweezy, quien refleja sus impresiones al respecto en su obra "La Economía Nacional Socialista": El pensamiento occidental, cegado por los conceptos de una economía arcaica, creyó que la inflación, la falta de recursos, o una revolución, condenaban a Hitler al fracaso... Mediante obras públicas y subsidios para trabajos de construcción privada se logró la absorción de los cesantes.

Se cuidó de que los trabajadores de determinada edad, especialmente aquellos que sostenían familias numerosas, tuvieran preferencia sobre los de menor edad y menores obligaciones... Se desplazó a los jóvenes desocupados hacia esferas de actividad de carácter más social que comercial, como los Cuerpos del Servicio del Trabajo, de Auxilios Agrícolas y de Trabajo Agrícola Anual.

"En el otoño de 1936 ya no existía duda alguna sobre el éxito del primer plan cuatrienal. La desocupación había dejado de ser un problema e inclusive se necesitaban más obreros. El segundo plan cuatrienal quedó bajo la dirección del general Göring, cuya principal meta era independizar a Alemania de todos los víveres y materias primas importadas...

"La estabilización de precios que resultó de la intervención oficial Nacionalsocialista debe conceptuarse como un éxito notable, único en la historia económica desde la revolución industrial."

Y ¿cómo había logrado Adolfo Hitler tan milagrosa transformación si Alemania carecía de oro en sus bancos y en sus minas y de divisas en sus reservas? Desde luego la fórmula no era un secreto. Se basaba, principalmente, en el citado principio de que "la riqueza no es el dinero sino el trabajo". En consecuencia, si era el dinero lo que faltaba, se emitía, y si los embaucadores de la Alta Finanza alegaban que tal cosa era una herejía, bastaba con aumentar la producción y con regular los salarios y los capitales para que no se produjera ningún crack económico.

Cuando la masa de billetes que circula en un país está en proporción de sus necesidades comerciales y de su producción, esos billetes conservan intacto su valor habitual, aunque no tengan ni un gramo de oro como garantía. El citado economista norteamericano Sweezy pudo comprobar cómo se daba ese audaz paso económico, escribiendo a posteriori: "Los dividendos mayores del 6 % debían ser invertidos en empréstitos públicos. Se considera que el aumento de billetes es malo, pero esto no tiene gran importancia cuando se regulan los salarios y los precios, cuando el gobierno monopoliza el mercado de capitales y cuando la propaganda oficial entusiasma al pueblo".

Nuestra misión en el futuro será también la de preservar de ilusiones al pueblo, alemán. La peor ilusión es la de creer que se puede gozar de algo que anteriormente no ha sido creado y producido por el trabajo. Con otras palabras: Nuestro deber en el futuro será también el de hacer comprender a todo alemán, tanto de la ciudad como del campo, que el valor de su trabajo siempre debe ser igual al de su salario.

Es decir, el labrador sólo puede recibir a cambio de los productos que obtiene de la tierra aquello que el obrero de la ciudad ha alcanzado anteriormente con su trabajo y este último a su vez sólo puede recibir lo que el labrador ha conseguido arrancar del suelo y todos entre sí sólo pueden cambiar aquello que producen; la moneda sólo sirve para desempeñar su papel de medidora; en sí misma no posee ningún valor propio.

Todo marco que se pague de más en Alemania presupone que el trabajo ha sido aumentado por el valor de un marco, pues de lo contrario este marco es un simple pedazo de papel desprovisto de todo poder adquisitivo. Sin embargo, nosotros queremos que nuestro marco continúe siendo un papel honrado, una orden de pago por el producto de un trabajo igualmente honrado, la única y efectiva. Por esta razón hemos sido capaces, sin oro y sin divisas, de mantener el valor del marco alemán y con ello hemos asegurado el valor de nuestros depósitos de Caja de Ahorros en una época en que aquellos países, que rebosaban de oro y de divisas, han tenido que devaluar su misma moneda.

El 30 de enero de 1939, declaraba Hitler en respuesta a la crítica contra el trueque: "El sistema alemán de dar por un trabajo realizado noblemente un contra arrendamiento también noblemente realizado, constituye una práctica más decente que el pago por divisas que un año más tarde han sido desvalorizadas en un tanto por ciento cualquiera. Hoy nos reímos de esa época en que nuestros economistas pensaban con toda seriedad que el valor de una moneda se encuentra determinado por las existencias en oro y divisas depositadas en las cajas de los bancos del Estado y, sobre todo, que el valor se encontraba garantizado por estas. En lugar de ello hemos aprendido a conocer que el valor de una moneda reside en la energía de la producción de un pueblo”.

El ex Primer ministro francés Paul Reynard, narra en sus "Revelaciones" que, en 1923 se trabajaban en Alemania 8.999 millones de horas y en Francia 8.184 millones. En 1937 (bajo el sistema Nacionalsocialista que absorbió a todos los cesantes) se trabajaban en Alemania 16.201 millones de horas, y 6.179 en Francia. Como resultado, la producción industrial y agraria de Alemania llegó a sextuplicarse en algunas ramas y así la realidad trabajo fue imponiéndose a la ficción oro. Un viejo anhelo de la filosofía idealista alemana iba triunfando aún en el duro terreno de la economía.

Pero la riqueza la crea el trabajo sólo cuando este se realiza en un ambiente de orden y alegría profunda. Riqueza son las máquinas, los instrumentos que se exportan y se intercambian, los inventos que permiten ir dominando la Naturaleza hermética y hostil, los descubrimientos de los investigadores científicos que le arrancan sus secretos y contribuyen a mejorar las condiciones de la vida, las creaciones de la artesanía y del arte, la disciplina y la paz interna que hacen posible y alimentan la colaboración entre los conciudadanos.

El oro no es más que un triste medio, un instrumento de cambio. Pero si se tiene en cuenta que la realidad es que no circula, ni siquiera en las naciones que lo poseen, en que su función es reemplazada por papel moneda, o sea, un signo de confianza en la existencia de una riqueza metálica e infecunda ¿cómo no lo ha de cumplir con facilidad dentro de una nación el signo de confianza en su propia laboriosidad creadora, y fuera de ella los productos reales y efectivos de su trabajo, es decir, la riqueza ya creada y apta para la exportación?

Y si se pueden intercambiar los productos propios y las materias primas entre las naciones, ¿para qué hacer intervenir en el intercambio a un tercero que nos suministre su oro y que haga triangular la operación, con la única ventaja de reportarle a él un beneficio cuando no el logro de un control en la economía de los países a los cuales les "suministra" ese oro?





PAUL KRUGMAN: KEYNES Y FRIEDMAN PARTE 2

Paul Krugman es profesor de Economía en la Universidad de Princeton y premio Nobel de Economía 2008. © New York Times Service, 2008. Traducción de News Clips.

Para comprender de qué trataba el monetarismo, lo primero que hay que saber es que la palabra dinero no significa exactamente lo mismo en economía que en el lenguaje común. Cuando los economistas hablan de oferta monetaria [en inglés, money supply, oferta de dinero] no se refieren a riqueza en el sentido habitual. Sólo se refieren a esas formas de riqueza que pueden usarse de manera más o menos directa para comprar cosas. La moneda -trozos de papel con retratos de presidentes muertos- es dinero, y también los depósitos bancarios contra los que se pueden extender cheques. Pero las acciones, los bonos y los bienes raíces no son dinero, porque hay que convertirlos en efectivo o en depósitos bancarios antes de poder usarlos para hacer compras.

Si la oferta monetaria constara sólo de moneda, estaría bajo el control directo del Gobierno, o más precisamente, de la Reserva Federal, un organismo monetario que, como sus homólogos los bancos centrales de muchos otros países, está institucionalmente un poco separado del Gobierno propiamente dicho. 

El hecho de que la oferta de dinero incluya también los depósitos bancarios complica un poco la realidad. El banco central sólo tiene control directo sobre la base monetaria -la suma de moneda en circulación, la moneda que los bancos tienen en sus cámaras acorazadas y los depósitos que los bancos guardan en la Reserva Federal-, pero no sobre los depósitos que los ciudadanos tienen en los bancos. En circunstancias normales, sin embargo, el control directo de la Reserva Federal sobre la base monetaria basta para darle también un control efectivo sobre la oferta monetaria total.

Antes de Keynes, los economistas consideraban la oferta monetaria una herramienta primordial de la gestión económica. Pero él sostenía que en condiciones de depresión, cuando los tipos de interés son muy bajos, los cambios en la oferta monetaria tienen pocas consecuencias sobre la economía. La lógica era la siguiente: cuando los tipos de interés son del 4% o del 5%, nadie quiere que su dinero quede ocioso. 

Pero en una situación como la de 1935, cuando el tipo de interés de las letras del Tesoro a tres meses era sólo del 0,14%, hay muy poco incentivo para asumir el riesgo de poner el dinero a trabajar. El banco central podría tratar de estimular la economía acuñando grandes cantidades de moneda adicional; pero si el tipo de interés es ya muy bajo, es probable que el efectivo adicional languidezca en las cámaras acorazadas de los bancos o debajo de los colchones. En consecuencia, Keynes sostenía que la política monetaria, un cambio en la oferta de dinero circulante para gestionar la economía, sería ineficaz. Y por eso, él y sus seguidores creían que hacía falta una política presupuestaria -en especial un aumento del gasto público- para sacar a los países de la Gran Depresión.

¿Por qué es esto importante? La política monetaria es una forma de intervención pública en la economía altamente tecnocrática y en gran medida apolítica. Si la Reserva Federal decide aumentar la oferta monetaria, todo lo que hace es comprar unos cuantos bonos del Tesoro a bancos privados, y pagar los bonos mediante anotaciones en las cuentas de reserva de esos bancos: en realidad, todo lo que la Reserva Federal tiene que hacer es acuñar un poco más de base monetaria. 

En cambio, la política presupuestaria supone una participación mucho más profunda del sector público en la economía, a menudo de un modo cargado de ideología: si los políticos deciden usar las obras públicas para promover el empleo, tienen que decidir qué construir y dónde. Por tanto, los economistas con una inclinación al libre mercado tienden a querer creer que la política monetaria es todo lo que hace falta; los que desean un sector público más activo tienden a creer que la política presupuestaria es esencial.

El pensamiento económico tras el triunfo de la revolución keynesiana -como se refleja, por ejemplo, en las primeras ediciones del libro de texto clásico de Paul Samuelson- daba prioridad a la política presupuestaria, mientras que la política monetaria quedaba relegada a los márgenes. Como Friedman decía en la conferencia pronunciada en 1967 ante la Asociación Económica Estadounidense:

"La amplia aceptación de las opiniones entre los profesionales de la economía ha hecho que durante dos décadas, prácticamente todos menos unos cuantos reaccionarios pensaran que los nuevos conocimientos económicos habían vuelto obsoleta la política monetaria. El dinero no importaba".

Aunque esto tal vez fuese una exageración, la política monetaria no estuvo muy bien considerada en las décadas de 1940 y 1950. Friedman, sin embargo, hizo una cruzada a favor de la propuesta de que el dinero también importaba, la cual culminó con la publicación en 1963 de A monetary history of the United States, 1867-1960, en colaboración con Anna Schwartz

Aunque A monetary history of the United States es una gran obra de extraordinaria erudición, que abarca un siglo de desarrollos monetarios, su análisis más influyente y controvertido fue el relativo a la Gran Depresión. Friedman y Schwartz afirmaban que habían refutado el pesimismo de Keynes acerca de la eficacia de la política monetaria en condiciones de depresión. "La contracción" de la economía, declaraban, "es de hecho un trágico testimonio de la importancia de las fuerzas monetarias".

¿Pero qué querían decir con eso? Desde el principio, la posición de Friedman y Schwartz parecía un poco escurridiza. Y con el tiempo, la presentación que Friedman hacía de la historia se hizo más grosera, no más sutil, y acabó pareciendo -no hay otra forma de decirlo- intelectualmente corrupta.

Al interpretar los orígenes de la Gran Depresión es crucial distinguir entre la base monetaria (dinero más reservas bancarias), que la Reserva Federal controla directamente, y la oferta monetaria (dinero más depósitos bancarios). La base monetaria aumentó durante los primeros años de la Gran Depresión, subiendo de una media de 6.050 millones de dólares en 1929 a una media de 7.020 millones en 1933. Pero la oferta monetaria cayó drásticamente, de 26.600 millones a 19.900 millones de dólares. 

Esta divergencia reflejaba principalmente las consecuencias de la oleada de quiebras bancarias de 1930-1931: a medida que los ciudadanos perdían la fe en los bancos, empezaron a guardar su riqueza en efectivo y no en depósitos bancarios, y los bancos que sobrevivieron empezaron a tener grandes cantidades de efectivo a mano en lugar de prestarlo, para evitar el peligro de un pánico bancario. 

La consecuencia fue que se hacían muchos menos préstamos y, por tanto, muchos menos gastos de los que habría habido si los ciudadanos hubieran seguido depositando el efectivo en los bancos, y los bancos hubieran seguido prestando los depósitos a las empresas. Y dado que el desplome del gasto fue la causa próxima de la depresión, el deseo repentino tanto por parte de los individuos como de los bancos de poseer más efectivo empeoró sin duda la recesión.

Friedman y Schwartz sostenían que la caída de la oferta monetaria había convertido lo que podría haber sido una recesión ordinaria en una depresión catastrófica, un argumento de por sí discutible. Pero incluso poniendo por caso que lo aceptemos, cabe preguntar si puede decirse que la Reserva Federal, que al fin y al cabo aumentó la base monetaria, provocó la caída de la oferta monetaria total. 

Al menos inicialmente, Friedman y Schwartz no dijeron eso. Lo que dijeron, por el contrario, fue que la Reserva Federal pudo haber prevenido la caída de la oferta monetaria, en especial acudiendo al rescate de los bancos en quiebra durante la crisis de 1930-1931. Si la Reserva Federal se hubiera apresurado a prestar dinero a los bancos en apuros, la oleada de quiebras bancarias podría haberse evitado, y eso a su vez podría haber evitado la decisión de los ciudadanos de guardar el dinero en efectivo en lugar de depositarlo en los bancos, y la preferencia de los bancos supervivientes por acumular los depósitos en sus cámaras acorazadas en lugar de prestar esos fondos. Y esto, a su vez, podría haber evitado lo peor de la depresión.

A este respecto, tal vez sea útil una analogía. Supongamos que se desata una epidemia de gripe, y que análisis posteriores indican que una acción adecuada de los centros de control de enfermedades podrían haber contenido la epidemia. Sería justo culpar a las autoridades públicas de no tomar las medidas adecuadas. Pero sería un exceso decir que el Estado causó la epidemia, o usar el fallo de esos centros para demostrar la superioridad de los mercados libres sobre el sector público.

Pero muchos economistas, y todavía más lectores legos en la materia, han interpretado que la explicación de Friedman y Schwartz significa que de hecho la Reserva Federal causó la Gran Depresión; que la depresión es en cierto sentido una demostración de los males de un Estado excesivamente intervencionista. Y en años posteriores, como he dicho, las afirmaciones de Friedman se volvieron más imprecisas, como si quisiera alimentar esta percepción errónea. 

En su alocución presidencial de 1967 declaraba que "las autoridades monetarias estadounidenses siguieron políticas altamente deflacionarias", y que la oferta monetaria cayó "porque el Sistema de la Reserva Federal forzó o permitió una reducción aguda de la base monetaria, al no ejercer las responsabilidades que tenía asignadas", una afirmación extraña dado que, como hemos visto, la base monetaria aumentó de hecho mientras la oferta monetaria caía. (Friedman tal vez se refiriese a dos episodios en los que la base monetaria cayó moderadamente por breves periodos, pero aun así su declaración es, como mínimo, muy engañosa).

En 1976, Friedman les decía a los lectores de Newsweek que "la verdad elemental es que la Gran Depresión se produjo por una mala gestión pública", una declaración que seguramente sus lectores interpretaron como que la depresión no se habría producido si el Estado se hubiera mantenido al margen, cuando de hecho lo que Friedman y Schwartz afirmaban era que el sector público debería haberse mostrado más activo, no menos.

¿Por qué los debates históricos sobre la función de la política monetaria en la década de 1930 importaban tanto en la de 1960? En parte porque encajaban en el programa más amplio de Friedman en contra del sector público, del que hablaremos más adelante. Pero la aplicación más directa era su defensa del monetarismo. De acuerdo con esta doctrina, la Reserva Federal debía mantener el crecimiento de la oferta monetaria en una tasa baja y constante, por ejemplo, el 3% anual, y no desviarse de ese objetivo, con independencia de lo que ocurriese en la economía. La idea era poner la política monetaria en piloto automático, eliminando cualquier poder por parte de las autoridades públicas.

El razonamiento de Friedman a favor del monetarismo era en parte económico y en parte político. Sostenía que el crecimiento constante de la oferta monetaria mantendría una economía razonablemente estable. Nunca pretendió que siguiendo esta norma se eliminarían todas las recesiones, pero sí afirmaba que las variaciones en la curva de crecimiento de la economía serían suficientemente pequeñas como para ser tolerables, de ahí la afirmación de que la Gran Depresión no habría ocurrido si la Reserva Federal hubiera seguido una norma monetarista. 

Y junto a esta fe con reservas en la estabilidad de la economía con un régimen monetario se daba su desprecio sin reservas hacia la capacidad de los directivos de la Reserva Federal para hacerlo mejor si se les daba poder para ello. La demostración de la falta de fiabilidad de la Reserva Federal estaba en el inicio de la Gran Depresión, pero Friedman podía señalar otros muchos ejemplos de políticas que habían salido mal. "Un régimen monetario", escribía en 1972, "aislaría la política monetaria del poder arbitrario de un pequeño grupo de hombres no sujetos al control de los electores, y de las presiones a corto plazo de la política partidista".

El monetarismo fue una fuerza poderosa en el debate económico durante unas tres décadas a partir de que Friedman expusiera por primera vez su doctrina en Un programa de estabilidad monetaria y reforma bancaria, publicado en 1959. Hoy, sin embargo, es una sombra de lo que era, por dos razones principales.

En primer lugar, cuando Estados Unidos y Reino Unido intentaron poner en práctica el monetarismo a finales de los setenta, los resultados fueron decepcionantes: en ambos países, el crecimiento constante de la oferta monetaria no consiguió impedir recesiones graves. La Reserva Federal adoptó oficialmente objetivos monetarios al estilo Friedman en 1979, pero los abandonó de hecho en 1982, cuando la tasa de desempleo superó el 10%. 

Este abandono se hizo oficial en 1984, y desde entonces la Reserva Federal realiza precisamente el tipo de afinación discrecional que Friedman condenaba. Por ejemplo, en 2001 respondía a la recesión reduciendo los tipos de interés y permitiendo que la oferta monetaria creciese a ritmos que en ocasiones superaban el 10% anual. Cuando se convenció de que la recuperación era sólida, la Reserva Federal cambió el rumbo, subiendo los tipos de interés y permitiendo que el crecimiento de la reserva monetaria cayese a cero.

En segundo lugar, desde comienzos de la década de 1980, la Reserva Federal y sus homólogos de otros países han realizado un trabajo razonablemente bueno, debilitando la imagen que Friedman daba de los banqueros centrales, a los que consideraba chapuceros irredimibles. La inflación se mantiene baja, las recesiones -excepto en Japón, país del que hablaremos enseguida- han sido relativamente breves y leves. Y todo esto ha ocurrido a pesar de las fluctuaciones de la oferta monetaria, que horrorizaban a los monetaristas y que los llevaron -incluso a Friedman- a predecir desastres que no llegaron a materializarse. Como señalaba David Warsh, de The Boston Globe, en 1992, "Friedman despuntó su lanza prediciendo la inflación en la década de 1980, durante la que se equivocó profunda y frecuentemente".

En 2004, el Informe Económico del Presidente, escrito por los muy conservadores economistas del Gobierno de Bush, podía no obstante hacer la altamente antimonetarista declaración de que "una política monetaria audaz", no estable ni constante, sino audaz, "puede reducir la profundidad de una recesión".


CONTINUARÁ

PAUL KRUGMAN: KEYNES Y FRIEDMAN PARTE 1

Paul Krugman es profesor de Economía en la Universidad de Princeton y premio Nobel de Economía 2008. © New York Times Service, 2008. Traducción de News Clips.

John Maynard Keynes y en su Teoría General de la Ocupación, el Interés y el Dinero en 1936. La ciencia económica -al menos en el mundo anglosajón- estaba completamente dominada por la ortodoxia del libre mercado. De vez en cuando surgían herejías, pero siempre se suprimían. La economía clásica, escribía Keynes en 1936, "conquistó Inglaterra tan completamente como la Santa Inquisición conquistó España". Y la economía clásica decía que la respuesta a casi todos los problemas era dejar que las fuerzas de la oferta y la demanda hicieran su trabajo.

Pero la economía clásica no ofrecía ni explicaciones ni soluciones para la Gran Depresión. Hacia mediados de la década de 1930, los retos a la ortodoxia ya no podían contenerse. Keynes desempeñó la función de Martín Lutero, al proporcionar el rigor intelectual necesario para hacer la herejía respetable. Aunque Keynes no era ni mucho menos de izquierdas -vino a salvar el capitalismo, no a enterrarlo-, su teoría afirmaba que no se podía esperar que los mercados libres proporcionaran pleno empleo, y estableció una nueva base para la intervención estatal a gran escala en la economía.

Milton Friedman desempeñó tres funciones en la vida intelectual del siglo XX. Estaba el Friedman economista de economistas, que escribía análisis técnicos, más o menos apolíticos, sobre el comportamiento de los consumidores y la inflación. Estaba el Friedman emprendedor político, que pasó décadas haciendo campaña en nombre de la política conocida como monetarismo y que acabó viendo cómo la Reserva Federal y el Banco de Inglaterra adoptaban su doctrina a finales de la década de 1970, sólo para abandonarla por inviable unos años más tarde. Por último, estaba el Friedman ideólogo, el gran divulgador de la doctrina del libre mercado.

¿Desempeñó el mismo hombre todas estas funciones? Sí y no. Las tres estaban guiadas por la fe de Friedman en las verdades clásicas de la economía del libre mercado. Además, su eficacia como divulgador y propagandista descansaba en parte en su merecida fama de profundo economista teórico. Pero hay una diferencia importante entre el rigor de su obra como economista profesional y la lógica más laxa y a veces cuestionable de sus pronunciamientos como intelectual público. Mientras que la obra teórica de Friedman es universalmente admirada por los economistas profesionales, hay mucha más ambivalencia respecto a sus pronunciamientos políticos y en especial su trabajo divulgativo. Y debe decirse que hay serias dudas respecto a su honradez intelectual cuando se dirigía a la masa de ciudadanos.

Pero dejemos de lado por el momento el material cuestionable y hablemos de Friedman en cuanto teórico económico. Durante la mayor parte de los dos siglos pasados, el pensamiento económico estuvo dominado por el concepto del Homo economicus. El hipotético Hombre Económico sabe lo que quiere; sus preferencias pueden expresarse matemáticamente mediante una función de utilidad, y sus decisiones están guiadas por cálculos racionales acerca de cómo maximizar esa función: ya sean los consumidores al decidir entre cereales normales o cereales integrales para el desayuno, o los inversores que deciden entre acciones y bonos, se supone que esas decisiones se basan en comparaciones de la utilidad marginal, o del beneficio añadido que el comprador obtendría al adquirir una pequeña cantidad de las alternativas disponibles.

Es fácil burlarse de este cuento. Nadie, ni siquiera los economistas ganadores del Premio Nobel, toma las decisiones de ese modo. Pero la mayoría de los economistas, yo incluido, consideramos útil al Hombre Económico, quedando entendido que se trata de una representación idealizada de lo que realmente pensamos que ocurre. Las personas tienen preferencias, incluso si esas preferencias no pueden expresarse realmente mediante una función de utilidad precisa; por lo general toman decisiones sensatas, aunque no maximicen literalmente la utilidad. Uno podría preguntarse por qué no representar a las personas como realmente son. La respuesta es que la abstracción, la simplificación estratégica, es el único modo de que podamos imponer cierto orden intelectual en la complejidad de la vida económica. Y la suposición del comportamiento racional es una simplificación especialmente fructífera.

La cuestión, sin embargo, es hasta dónde se puede llevar. Keynes no atacó de lleno al Hombre Económico, pero a menudo recurría a teorías psicológicas verosímiles y no a un cuidadoso análisis de qué haría una persona que tomara decisiones racionales. Las decisiones empresariales estaban guiadas por impulsos viscerales (animal spirits); las decisiones de consumo, por una tendencia psicológica a gastar parte, pero no la totalidad, de un aumento de la renta; los acuerdos salariales, por un sentido de la equidad, y así sucesivamente.

¿Pero era realmente una buena idea reducir tanto la función del Hombre Económico? No, decía Friedman, que en un artículo de 1953 titulado The methodology of positive economics [La metodología de la economía positiva] sostenía que las teorías económicas no deberían juzgase por su realismo psicológico, sino por su capacidad para predecir el comportamiento. Y los dos mayores triunfos de Friedman como economista teórico procedieron de aplicar la hipótesis del comportamiento racional a cuestiones que otros economistas habían considerado fuera del alcance de dicha hipótesis.

En un libro de 1957 titulado Una teoría de la función del consumo -no exactamente un título que agradara a las masas, pero sí un tema importante-, Friedman sostenía que el mejor modo de entender el ahorro y el gasto no es, como había hecho Keynes, recurrir a una teorización psicológica laxa, sino, por el contrario, pensar que los individuos hacen planes racionales sobre cómo gastar su riqueza a lo largo de la vida. Ésta no era necesariamente una idea antikeynesiana; de hecho, el gran economista keynesiano Franco Modigliani planteó de manera simultánea e independiente el mismo argumento, incluso con más cuidado, al considerar el comportamiento racional, en colaboración con Albert Ando. Pero sí señalaba un retorno a los modos de pensar clásicos, y funcionaba. Los detalles son un poco técnicos, pero la "hipótesis de la renta permanente" planteada por Friedman y el "modelo del ciclo vital" de Ando y Modigliani resolvían varias paradojas aparentes sobre la relación entre renta y gasto, y todavía hoy siguen constituyendo las bases de cómo estudian los economistas el gasto y el ahorro.

El trabajo sobre el comportamiento de los consumidores habría forjado por sí solo la fama académica de Friedman. Sin embargo, obtuvo un triunfo al aplicar la teoría del Hombre Económico a la inflación. En 1958, el economista neozelandés A. W. Phillips señalaba que existía una correlación histórica entre el desempleo y la inflación, de modo que la inflación iba asociada a un bajo desempleo y viceversa. Durante un tiempo, los economistas trataron esta correlación como si fuera una relación fiable y estable. Esto provocó un debate serio sobre qué punto de la curva de Phillips debería escoger el Gobierno. ¿Debería Estados Unidos, por ejemplo, aceptar una tasa de inflación más alta para alcanzar una tasa de desempleo más baja?

En 1967, sin embargo, Friedman pronunciaba ante la Asociación Económica Estadounidense una conferencia presidencial en la que sostenía que la correlación entre inflación y desempleo, aun siendo visible en los datos, no representaba una verdadera compensación, al menos no a largo plazo. "Siempre hay", decía, "una compensación temporal entre inflación y desempleo; no hay una compensación permanente". En otras palabras, si los políticos intentaran mantener el desempleo bajo mediante una política de generar mayor inflación, sólo conseguirían un éxito temporal. Según Friedman, el desempleo acabaría por aumentar de nuevo, incluso con una inflación elevada. En otras palabras, la economía sufriría la situación que Paul Samuelson más tarde denominaría "estanflación".

¿Cómo llegó Friedman a esta conclusión? (Edmund S. Phelps, premio Nobel de Economía de este año, había llegado de manera simultánea e independiente al mismo resultado). Como en el caso de su trabajo sobre el comportamiento de los consumidores, Friedman aplicó la idea del comportamiento racional. Sostenía que después de un periodo de inflación sostenido, las personas introducirían las expectativas de inflación futura en sus decisiones, lo cual anularía cualquier efecto positivo de la inflación sobre el empleo. Por ejemplo, una de las razones por las que la inflación puede aumentar el empleo es que contratar a más trabajadores se vuelve más rentable cuando los precios suben más que los salarios. Pero en cuanto los trabajadores comprenden que el poder de adquisición de sus salarios se verá erosionado por la inflación, exigen por adelantado acuerdos de subida salarial más elevados, para que los salarios alcancen el mismo nivel que los precios. En consecuencia, cuando la inflación se mantiene durante un tiempo, ya no proporciona el mismo impulso al empleo que al principio. De hecho, se producirá un aumento del desempleo si la inflación no cumple las expectativas.

En el momento en que Friedman y Phelps propusieron sus ideas, Estados Unidos tenía poca experiencia con la inflación sostenida. De modo que ésta fue verdaderamente una predicción, en lugar de un intento de explicar el pasado. Sin embargo, en la década de 1970, la inflación persistente puso a prueba la hipótesis de Friedman-Phelps. Sin duda, la correlación histórica entre inflación y desempleo se rompió exactamente como Friedman y Phelps habían predicho: en la década de 1970, mientras la tasa de inflación superaba el 10%, la tasa de desempleo era tan elevada o más que en las décadas de 1950 y 1960, unos años de precios estables. Al fin la inflación se controló en la década de 1980, pero sólo después de un doloroso periodo de desempleo extremadamente elevado, el peor desde la Gran Depresión.

Al predecir el fenómeno de la estanflación, Friedman y Phelps alcanzaron uno de los grandes triunfos de la economía de posguerra. Este triunfo, más que ninguna otra cosa, confirmó a Milton Friedman en su categoría de grande entre los economistas, independientemente de lo que pudiera pensarse de sus demás funciones.

Una interesante anotación: aunque avanzó mucho en la aplicación del concepto de racionalidad individual a la macroeconomía, también sabía dónde parar. En la década de 1970, algunos economistas llevaron más lejos aún el análisis de Friedman, llegando a sostener que no hay una compensación útil entre inflación y desempleo ni siquiera a corto plazo, porque los ciudadanos anticiparán las acciones del Gobierno y aplicarán esa anticipación, así como la experiencia pasada, al establecimiento de precios y a las negociaciones salariales. Esta doctrina, conocida como las "expectativas racionales", se extendió por buena parte de la economía académica. Pero Friedman nunca la aceptó. Su sentido de la realidad le advertía de que esto era llevar demasiado lejos la idea del Homo economicus. Y así se demostró: la conferencia pronunciada por Friedman en 1967 ha superado la prueba del tiempo, mientras que las opiniones más extremas propuestas por los teóricos de las expectativas racionales en los años setenta y ochenta no la han superado.

"A Milton todo le recuerda la oferta monetaria. Bien, a mí todo me recuerda el sexo, pero no lo pongo por escrito", escribía en 1966 Robert Solow, del MIT. Durante décadas, la imagen pública y la fama de Milton Friedman se definieron en gran medida por sus pronunciamientos sobre la política monetaria y su creación de la doctrina conocida como monetarismo. Sorprende darse cuenta, por tanto, de que el monetarismo se considera en gran medida un fracaso, y que parte de lo dicho por Friedman sobre el dinero y la política monetaria -al contrario que lo que dijo acerca del consumo y la inflación- parece haber sido engañoso, y quizá de manera deliberada.

CONTINUARÁ

EL DINERO Y LA DEMOCRACIA: SUS VERDADEROS VALORES

Por Hans – Peter Firbas

Una vez un sabio alemán dijo: “El bien más preciado que tenemos en el mundo es nuestra propia gente. Y por este pueblo y por el bien de este pueblo vamos a luchar y pelear…Piensen que siempre hay alguien en una situación mucho peor que la nuestra y a esa persona la ayudaré como mi camarada, mi hermano, mi compatriota. Si alguien dijera que debe sacrificar demasiado ¡esa es la gloria de dar! Cuando te sacrificas por tu comunidad, entonces puedes caminar con la cabeza en alto.”

Ese mismo pensador dijo alguna vez sobre la democracia. “la democracia es el dominio del pueblo. Entonces el pueblo debe tener una posibilidad de expresar sus deseos y pensamientos. Pero, ¿quién educa, fija y pone la mente en claro a ese pueblo? Un grupo de pocas personas que poseen inmensas fortunas o poder. Quieren ser libres del control del estado y del pueblo en la adquisición y uso del capital.”

“Ellos crean primero su propia prensa. Hablan de Libertad de Prensa cuando cada uno de los medios tiene su dueño, que es el financista. Y ese señor determina el contenido del mismo. Y esa prensa manipula a la opinión pública. Nacen los partidos políticos y unidos con esa prensa forman la opinión pública. Entonces debemos pensar que ese pueblo tiene libertad y riqueza y una vida holgada.”

“Pero es al revés. En esos países la miseria es más grande. Al contrario. En esos países las diferencias entre las clases es inmensa. Pobreza inmensa por una parte y riqueza inmensa por otra. En esos países sus trabajadores viven en chozas miserables. Países que poseen recursos naturales y sus trabajadores visten miserablemente. Países que tienen de todo, pero millones de las clases bajas no pueden satisfacer su hambre.”

“No pueden acabar con el desempleo. Ni siquiera el pueblo es su centro de atención. Lo exclusivo es para esos hombres que crearon la democracia. Algunos cientos de grandes capitalistas poseen las fábricas y sus acciones y con ello dirigen finalmente al pueblo. Pero no les interesa el pueblo, salvo cuando hay elecciones, porque necesitan sus votos. Además hay una gran diferencia en la educación.”

Yo siempre he sido, desde mi formación en el colegio, en la universidad y en los caminos de mi vida un demócrata y definitivamente de pensamientos muy unidos a ella, pero pregunto. ¿No tiene razón ese pensador alemán en sus críticas a la democracia? ¿No es cierto lo que padecemos en los países demócratas? ¿Dónde está el verdadero poder del pueblo? No existe ni acá ni allá. Un grupillo de poderosos y con mucha fortuna. Para ellos si hay democracia. ¿Y para nosotros?

Esas ideas fueron dadas a conocer en los 30’ por un alemán. Ya sabrán a quién me refiero.


HAY MOMENTOS TAN FELICES

Cuando sientes que ya no tienes fuerzas
Y te cansaste de seguir con tus peleas
Cualquier ruta que elijas para caminar
Sabes que sólo una debes tomar

Una vida tan larga y llena de temor
E instantes muy cortos con mucho amor
Junto a mis tres peludos no necesito más
Te dan todo y no piden nada jamás

Fritz partirá en algún momento
Pero iré con él contento
Pasearemos por donde nos guste
Y no habrá nadie que lo asuste

Sus hermanas son unas niñas
Aunque no paran de tener riñas
Chasca y Kiara malcriadas
Hace un año son mis engreídas


Tres blancos y peludos perrunos
Me entregan esos lindos momentos
Energía para mantenerme parado
Alegría que ya la he logrado
Nada ni nadie cambiará mi mundo
Mis tres angelitos me dan esa felicidad
Para que mi vida no valiera sólo un segundo
Aguardo el final con mis fieles en soledad

Hans - Peter Firbas








jueves, 23 de julio de 2015

El grupo Nikkei adquiere "Financial Times" por 1.200 millones de euros

El Grupo Pearson ha decidido finalmente vender "Financial Times" al grupo japonés Nikkei. A pesar de que el mismo diario había publicado que el gigante alemán Axel Springer estaba en "conversaciones avanzadas" para llegar a un acuerdo, el grupo editorial británico se ha decantado por la oferta de la compañía asiática. La operación alcanza los 1.200 millones de euros.

Aunque todos los rumores apuntaban a que sería Axel Springer el grupo que adquiriera el "Financial Times", a última hora saltaba la sorpresa cuando se conocía finalmente el futuro propietario del diario económico. Nikkei, el mayor grupo editorial japonés, ha desembolsado 1.200 millones de euros en un acuerdo que no incluye la sede londinense del periódico ni su participación de un 50% en "The Economist".


miércoles, 22 de julio de 2015

FUTSAL PERÚ: GRAN TRIUNFO DE UNIVERSITARIO

Cuadro merengue venció 7-5 al YMCA y logra su segunda victoria consecutiva

En un partido intenso desde el primer minuto hasta el pitazo final, Universitario de Deportes derrotó por 7 a 5 al YMCA, en jornada válida por la cuarta fecha de la División de Honor del Futsal FIFA 2015.

El quinteto dirigido por por la ex goleadora histórica del equipo femenino Vivian Ayres, repitió nuevamente el triunfo al igual que la fecha anterior ante Deportivo JAP (6-4). Con estas dos victorias consecutivas, la U se recupera del traspié de las dos primeras fechas en donde no pudo sumar punto alguno.

Los goles cremas fueron anotados por Jorge Yupton y Gustavo Acuña en dos oportunidades cada uno, y por Cristhian Gómez, Irving Luperdi y el capitán Jorge Ventura.

El encuentro fue de ida y vuelta, con muchas ocasiones de gol para ambas escuadras. Los merengues estuvieron abajo en el marcador en dos oportunidades, pero la característica garra crema salió a relucir y además con buen juego, le dieron vuelta para hacerse con el partido.

El próximo rival de Universitario será Overall, cotejo a disputarse el jueves 30 de julio a las 7:05pm, siempre en el coliseo de Futsal de la Videna.

UNIVERSITARIO DE DEPORTES Y EL FUTSAL

Este año, Universitario de Deportes, Campeón 2005, regresó a la máxima división del Futsal FIFA nacional gracias a la integración deportiva con el Club Los Pioneros del Callao.

El equipo de Futsal FIFA es gestionado de manera integral por United – Marketing Deportivo, empresa líder del sector en Perú, quien desde marzo del presente año es responsable de la gestión deportiva y comercial, tras acuerdo con la administración concursal actual del Club.

El Torneo de la División de Honor 2015 de Futsal FIFA es la máxima competición convocada por la Comisión Nacional de Futsal FIFA de la Federación Peruana de Fútbol. Este año tendrá la participación de doce equipos.

Mayor información: https://www.facebook.com/FutsalU

Fotografías: (C) Gerardo Marín







Vídeo Goles de Universitario (C) GRUPO FIRBAS



MY WAY FRANK SINATRA

MI CAMINO.......




Wetten, Dass? - Paul McCartney on German TV 1987

Paul McCartney appeared on German television in late 1987 promoting his new single, "Once Upon A Long Ago." He is very playful and handles his German very well (he did spend some time there with a previous band haha) and then they perform the song. Lip-sycing and the same backup band (Linda and Chris Whitten are the only 2 I know) that are in all of these appearances.



THE BEATLES IN GERMAN

SIE LIEBT DICH






KOMM GIB MIR DEINE HAND




GEH RAUS




CUANDO LOS CULPABLES JUZGAN SIN JUSTICIA

LOS JUICIOS DE NÜREMBERG. UNA PAYASADA ALIADA

Por Hans - Peter Firbas

En los Juicios celebrados en Nüremberg, Alemania, en 1945-1946, los antiguos líderes nazis fueron acusados y juzgados como criminales de guerra por un Tribunal Militar Internacional.

La acusación a la que debieron responder se basaba en cuatro cargos: (1) crímenes contra la paz (planear, instigar y librar guerras de agresión violando los acuerdos y tratados internacionales); (2) crímenes contra la humanidad (exterminio, deportaciones y genocidio); (3) crímenes de guerra (violación de las leyes de guerra), y (4) "haber planeado y conspirado para cometer" los actos criminales anteriormente mencionados.

La autoridad del Tribunal Militar Internacional emanaba del Acuerdo de Londres de 8 de agosto de 1945. Ese día, representantes de los EE.UU., Gran Bretaña, la URSS y el gobierno provisional de Francia acordaron la constitución de un tribunal que juzgara a los más importantes criminales de guerra del Eje. Posteriormente, 19 países aceptaron el acuerdo.

El tribunal estaba formado por un miembro de los cuatro países signatarios. La primera sesión tuvo lugar en Berlín el 18 de octubre de 1945. Tras 216 sesiones, el 1 de octubre de 1946 emitió el veredicto: tres acusados fueron absueltos (Hjalmar Schacht, Franz von Papen y Hans Fritzsche), cuatro fueron condenados a penas de entre 10 y 20 años de cárcel (Karl Dönitz , Baldur von Schirach, Albert Speer y Konstantin von Neurath), tres fueron condenados a cadena perpetua (Rudolf Hess, Walther Funk y Erich Raeder) y, finalmente, 12 fueron condenados a muerte.

Diez de ellos fueron ahorcados el 16 de octubre de 1946 (Hans Frank , Wilhelm Frick , Julius Streicher, Alfred Rosenberg, Ernst Kaltenbrunner , Joachim von Ribbentrop, Fritz Sauckel, Alfred Jodl , Wilhelm Keitel y Arthur Seyss-Inquart), Martin Bormann fue condenado "in absentia" y Herman Goering se suicidó en su celda antes de la ejecución.

MIENTRAS JUZGABAN A LOS ALEMANES POR SUS DELITOS DURANTE LA GUERRA NADIE DIJO NADA SOBRE LOS DELITOS EN TIEMPOS DE PAZ

Desde el año 2007 aparecieron varias denuncias sobre las vulneraciones masivas e impunes de los derechos humanos por parte de los vencedores de la Segunda Guerra Mundial. La criminalidad del comunismo y de Brenes, Presidente de Checoslovaquia, quedaron en el olvido, al igual que sus más de 100 millones de víctimas.

Las cifras de víctimas totales del genocidio perpetrado por los aliados anglosajones y soviéticos contra el pueblo alemán, que Farrerons calcula en un mínimo de 6 millones de personas y un máximo de 13, sosteniendo por otro lado que el Holocausto, además de exagerado, fue sólo una respuesta al plan de exterminio aliado publicado en 1941 y puesto en práctica con los bombardeos crematorios ingleses contra civiles alemanes pocos meses después.

Hemos esbozado un cálculo aproximado -que iremos perfilando poco a poco- de los alemanes, civiles o militares desarmados, que fueron víctimas de vulneraciones de los derechos humanos en la Segunda Guerra Mundial. Las cifras resultan escalofriantes, pero todavía lo es más pensar que dichas actuaciones criminales fueron perpetradas por potencias que decían luchar contra la maldad del nazismo en nombre de unos valores que la ideología fascista había vulnerado.

En primer lugar, 1.100.000 de civiles alemanes exterminados en bombardeos planificados a tal efecto por la sofisticada tecnología crematoria, constantemente “mejorada” a lo largo de la guerra, de la aviación inglesa.En resumen: !quemar vivos a mujeres, ancianos y niños!

Este plan estratégico, denominado “bombardeo moral”, tenía la supuesta finalidad de provocar en el pueblo alemán una reacción de rebelión contra el régimen nazi, pero cuando se comprobó que el resultado era el contrario, siendo así que difícilmente se podía justificar la causa aliada amparándola en semejantes métodos, los ataques aéreos incendiarios contra la gente común y corriente prosiguieron incluso hasta después de que el ejército alemán, prácticamente derrotado, no presentara ya una resistencia digna de ese nombre (por ejemplo, en el ataque a Pfüllingen).

Conviene añadir que el plan británico ponía como norte matar a 15.000.000 de alemanes y comenzó en 1941, es decir, antes de que pueda hablarse en algún sentido de un holocausto judío a manos del Tercer Reich.Más de 12.000.000 de civiles alemanes de los territorios del Este, es decir, Prusia, Silesia y Pomerania, fueron sometidos a limpieza étnica, calificada según la legislación internacional vigente de “crimen contra la humanidad”.

Territorios de Alemania que, como los Sudetes, Prusia Oriental, Silesia y Pomerania, pasaron a incorporarse, sin mediar tratado alguno y a guisa de botín de guerra, a la URSS, Polonia y Checoslovaquia.Más de 2.500.000 de civiles alemanes resultaron exterminados como consecuencia de dicho proceso de limpieza étnica.

Más de 1.000.000 de militares alemanes desarmados murieron, por hambre y malos tratos, en los campos de concentración norteamericanos y franceses después de la Segunda Guerra Mundial. El comportamiento alemán con los prisioneros ingleses, norteamericanos y franceses -no así en el caso de los rusos y de los judíos- respetó empero, en todo momento y con contadas excepciones, las normas de la Convención de Ginebra.

Más de 1.500.000 de militares alemanes desarmados perecieron de la misma manera en los campos de concentración soviéticos.

De los millones de mujeres alemanas violadas, 200.000 murieron a consecuencia de la violencia sexual perpetrada por el Ejército Rojo de forma sistemática.

Unos 80.000 civiles alemanes fueron exterminados en campos de concentración de posguerra regentados por gentes como Salomón Morel.

A estas cifras hay que sumar los ciudadanos soviéticos de etnia germana, completamente ajenos al nazismo, deportados a Siberia por Stalin, así como las minorías germanohablantes en países de Europa oriental: Hungría, Rumanía y Yugoeslavia, objeto también de todo tipo de atrocidades después de la guerra. Las minorías étnicas alemanas, unos tres millones de personas, fueron, en efecto, también expulsados, pereciendo en medio de tales fechorías unos 1.300.000 civiles inocentes.

Por si fuera poco, 4 y 8 millones de alemanes murieron por inanición a partir del año 1945 como consecuencia de la deliberada política de castigo -de la cual conocemos al autor intelectual: el banquero norteamericano Henry Morgenthau- impuesta por los aliados a la nación vencida. En total, tenemos como poco 13 millones de alemanes exterminados fuera de las operaciones militares por los valientes y simpáticos cruzados del humanismo cristiano, la democracia y el socialismo que aparecen en las películas de Hollywood mascando chicle o bebiendo vodka.

Semejantes cifras pueden, empero, alcanzar hasta los 13 millones de muertos, sin contar los desplazados forzosos ya mencionados (en total, 25 millones de alemanes afectados por vulneraciones de los derechos humanos), de manera que la cantidad mínima de “seis millones” no es producto de exageración alguna, sino una estimación muy moderada y computada a la baja.

De estos alemanes nada se sabe, no se han rodado en Hollywood películas sobre el tema y sólo poco a poco empezamos a tener noticia del escándalo a través de libros e investigaciones de heroicos historiadores que son automáticamente estigmatizados por el sistema demoliberal, todo ello en nombre de la ideología antifascista, la misma que justificó este auténtico “holocausto olvidado” y que sigue vigente so pena de excomunión social en los pomposamente autodenominados países libres.

Conviene recordar que el fascismo originario, el régimen de Mussolini -el único que puede de forma rigurosa ser calificado de fascista-, no perpetró genocidio alguno, 25 son las penas de muerte que, tras un juicio en regla, se aplicaron a terroristas eslavos en los veinte años que duró la existencia del Estado fascista. Además, muchos fascistas ampararon a los judíos perseguidos por la Gestapo, pues esta etnia estaba sobrerrepresentada -respecto a su porcentaje dentro de la población total italiana- en el propio partido fascista.

Siguiendo el camino que nos hemos trazado, tras los "Crímenes contra la Paz" y los "Crímenes de Guerra" -para usar la terminología del Tribunal de Nüremberg-, vamos a ocupamos ahora de los denominados "Crímenes contra la Humanidad", es decir, "los referentes a los malos tratos contra grupos raciales, civiles o religiosos determinados en razón a su pertenencia a los mismos".

El primero de los crímenes que contra "la Humanidad" se cometió fue, a nuestro Juicio, la prolongación innecesaria de la guerra. La exigencia de una rendición incondicional fue oficialmente definida en la Conferencia de Casablanca. Según varios autores norteamericanos, biógrafos de Roosevelt, fue el Secretario del Tesoro, Henry Morgenthau, quien se mantuvo, en Casablanca, permanente junto al Presidente para que permaneciera inflexible y no aceptara fórmulas de compromiso de paz negociada, tal como hubiera preferido, posiblemente, Churchill.

En todo caso, fuera o no Morgenthau el instigador, lo esencial es recordar que, como hemos visto al estudiar los "Crímenes contra la Paz", Roosevelt era, virtualmente, un prisionero de su Brain Trust, y era éste quien tomaba las decisiones. Pero lo que no se puede negar a Morgenthau es que fue él el autor del siniestro plan de su nombre. En efecto, por el plan Morgenthau se planeaba convertir Alemania en un "país pastoril", privándole de todos sus recursos.

De este modo, se especifica cínicamente en el Plan Morgenthau "Alemania, en pocos años, se convertirá en un país de unos 40 millones de habitantes, en vez de 90 millones". El Plan Morgenthau, adoptado en la Conferencia de Quebec, es una grandiosa e innegable prueba histórica de que el Alto Mando del Sionismo preparó, a sangre fría, asesinar a una Nación.

Pero si el Plan Morgenthau no se llevó íntegramente a la práctica, sí se llevó a la práctica el menos conocido Plan Kauffmann. Theodore Nathan Kauffmann, un sionista de pasaporte norteamericano pero nacido en Alemania publicó en 1941, unos meses antes de que su patria de adopción entrara oficialmente en la guerra, un libro en el que afirmaba que, al final de la contienda, Alemania debería ser completamente desmembrada. La población civil alemana, hombres y mujeres, sería esterilizada, con objeto de asegurar la extinción total de Alemania. Los soldados presos o los desmovilizados, tras ser esterilizados, deberían trabajar como esclavos para los países aliados.

El libro alcanzó una notable difusión en todo el mundo, incluyendo Alemania. Hemos dicho que el Plan Kauffmann se llevó a la práctica, aunque no literalmente. Desde luego Alemania sí fue desmembrada; desde luego millones de soldados alemanes sí trabajaron como esclavos durante muchos años, como más adelante veremos, pero los alemanes no fueron esterilizados... físicamente.

Pero sí lo fueron espiritualmente, al menos en una gran parte, hasta el punto de que hoy día Alemania tiene una demografía regresiva; tiene más óbitos que nacimientos. Pero sigamos adelante. Y mencionemos el libro de otro hebreo, Maurice León Dodd en el que el autor proclama que los alemanes que sobrevivan a los bombardeos aéreos deberán ser vendidos como esclavos a las colonias anglosajonas o francesas, o regalados a los rusos. Otro correligionario suyo, Charles G. Haertmann exige el exterminio físico de los alemanes, o "al menos, el 90 por ciento".

Alemania está partida en dos trozos. También se hallan divididas Corea, Indochina y Berlín. Este reparto del mundo, como sabemos, coincidiría con el que, cuatro años después, acordarían Roosevelt y Stalin con un Churchill cada vez más "descolgado" en Yalta. Aún hay más cosas en ese mapa "profético". Los imperios ultramarinos inglés, holandés y francés, han desaparecido, pasando como "vasallos", ora a la URSS, ora a los USA... ¡Qué premonición más fantástica!...

Todo esto se sabía en Alemania y, como es natural, endureció aún más la resistencia del país, costando millones de vidas a alemanes y aliados la prolongación innecesaria de la guerra y siendo causa inmediata del hundimiento de los imperios coloniales de los enemigos de Alemania, excluyendo a la URSS y, por unos pocos años, a los USA. Debemos tener muy presente, que la exigencia de una rendición incondicional no tiene precedentes en la Historia Universal.

Morgenthau, además, organizó una "Sociedad para la Prevención de la III Guerra Mundial", en la que se exigía que todas las cláusulas relativas al desmembramiento de Alemania fueran llevadas a la práctica. Los bienes de los alemanes en países beligerantes, e incluso, neutrales, debían ser incautados por los gobiernos aliados. A los hombres de negocios americanos no se les concederían visados para visitar Alemania.

No se concederían visados a alemanes para emigrar a los Estados Unidos. Sé prohibía el matrimonio de mujeres alemanas con soldados americanos. Las comunicaciones postales con Alemania no debían ser restauradas en dos años. Varias de estas exigencias se cumplirían al pie de la letra; otras no fue posible aplicarlas por su propia demagogia y por el cambio de política que las circunstancias impondrían a partir de 1948.

Quien no era judío, pero sí cripto-comunista, como más tarde quedaría ampliamente demostrado, era Richard B. Scandrette, miembro prominente de la Comisión Americana de Reparaciones, creada bajo los auspicios de Morgenthau. Scandrette en un informe ante el Congreso declaró.

"No debemos tener misericordia para con la población civil, pues es culpable de haber asistido a Hitler hasta el final. Hay que mantener a ese país en un status puramente agrícola y pastoril; todas las industrias deben ser desmanteladas; los soldados alemanes deben servir como trabajadores forzosos en Rusia e Inglaterra. Nadie debe quedar exento de castigo, ni siquiera las Iglesias, que también son culpables en Alemania, especialmente la Católica".

“Al menos 860.000 mujeres, pero también hombres, fueron violados por soldados aliados al final de la guerra y antes del periodo de posguerra. Eso se produjo en todas partes”, escribió la historiadora Miriam Gebhardt en su libro “Cuando llegaron los soldados”.

La obra ha tenido un fuerte eco en Alemania, donde estas violaciones a gran escala eran conocidas, pero atribuidas casi exclusivamente a los soldados soviéticos.

Aunque las violaciones de francesas cometidas por los soldados estadounidenses tras el desembarco de Normandía en junio de 1944 habían sido documentadas, en términos generales los Aliados occidentales – norteamericanos, franceses y británicos – mantenían su aura de prestigio intachable, vencedores frente a la barbarie nazi.

Por el contrario, estaba muy extendida en Alemania la imagen de las tropas de Stalin afluyendo en abril de 1945 en Berlín y abalanzándose sobre mujeres reducidas a objetos sexuales, explica en una conferencia en la capital alemana Gebhardt, docente en la Universidad de Constanza.

“Lo que no sabíamos era que en otras partes de Alemania, los otros soldados aliados también violaron, de forma similar, a alemanas”, afirma la docente, cuya investigación se basa en archivos inéditos (documentos militares, testimonios de sacerdotes y peticiones de aborto).

Hace más de un año en este blog he presentado numerosos indicios, pruebas, testimonios, fotos, vídeos y diversas investigaciones periodísticas de mi parte y de colegas, así como de científicos de varias especialidades que confirman que lo que nos han informado de la Segunda Guerra Mundial no coincide con la verdad. Antes que nada, la educación que recibió, recibe y espero que recibirá siempre el pueblo alemán es completamente contradictoria a lo que se dice de nosotros.

El mundo entero ha recibido un bombardeo constante en los últimos cien años contra Alemania, sus gobernantes y su pueblo. Hasta hoy se siguen mostrando películas en el cine y en televisión dando una falsa impresión de quiénes somos en realidad. Lo más penoso en todo esto es que varios países se unieron con la única intención de aniquilarnos por completo. Desaparecer la mayor cantidad posible de alemanes de este mundo.

Utilizando dos guerras mundiales, las que nunca buscamos como la mayoría cree, con estrategias inhumanas para que los alemanes mueran de hambre, de frío, bombardeos irrespetuosos contra las normas dictadas por el Convenio de Ginebra, continuar matando alemanes tras su rendición, es decir en tiempos de paz y una campaña mediática digna del mejor, que vendió a nuestro pueblo como el mayor enemigo en el planeta.

Solamente escuchar los discursos de Adolf Hitler y algunas de sus frases que eran órdenes directas a su pueblo o simplemente sus opiniones personales:

"Nuestro sueño durante años se ha hecho realidad. El bien más preciado que tenemos en el mundo es nuestra propia gente. Y por este pueblo y por el bien de este pueblo vamos a luchar y pelear."

"Se está construyendo una nueva comunidad en Alemania y es el objetivo más hermoso. Quienes no pueden ver más allá de su propia nariz (en referencia a los ricos alemanes) merecen nuestra compasión. La suerte de los que pueden ayudar debe ocurrir en cada invierno. Nuestro sistema de bienestar social es mucho más que caridad. No le decimos a la gente rica que por favor le den algo a los pobres. En cambio les decimos ¡Pueblo alemán ayúdense a sí mismo!"

"Todos deben ayudar, ricos y pobres. Piensen que siempre hay alguien en una situación mucho peor que la mía y a esa persona la ayudaré como mi camarada, mi hermano, mi compatriota. Si alguien dijera que debe sacrificar demasiado ¡esa es la gloria de dar!"

"Cuando te sacrificas por tu comunidad, entonces puedes caminar con la cabeza en alto. espero que todos los alemanes con un sentido de carácter y decencia marchen con nosotros. Por primera vez, me permito como un hombre desconocido iniciar una guerra hasta que esta plaga sea retirada del modo de vida alemán."

"Nosotros no tenemos esas Colonias, tampoco las oportunidades de las conexiones internacionales en el mundo. Nuestro Reich, que está tan abarrotado y que tiene tan pocos artículos de primera necesidad para la vida, necesita ser cuidadosamente manejado. Fue un honor liderar el ataque para ustedes."

"El tiempo vendrá, cuando una vez más podramos decir con orgullo que somos alemanes. Cuando veamos atrás en nuestra historia nos sentimos avergonzados de la manera en la que vivimos hoy. Sufrimos mucho por la inflación, cuando millones de compatriotas fueron despojados de todo lo que habían ganado durante toda su vida. Todo fue instigado y conseguido por esas personas que firmaron el Tratado de Versalles de 1918."

Este diablo, el mayor asesino de la historia de la humanidad, ¿puede decir palabras a su pueblo con estos contenidos? Ojo amigo lector que no soy nazi y mucho menos voy a justificar de ninguna manera la enfermedad mental y otras que desde aproximadamente 1941 convirtió a Hitler en un ser malvado, al no poder resistir el estrés de años de lucha.

No podemos olvidar que en 1933, cuando asume el poder Alemania estaba en la peor situación. Usted, quizás no la conozca, pero Alemania estaba económicamente y moralmente destruida y si la cosa seguía así su exterminio casi total era inevitable. Eso quería mucha gente, entre ellos una comunidad extranjera rica y poderosa que vivía en Alemania y maltrataba a sus ciudadanos.

Quiero ser sumamente claro en esto. En mis 53 años que tengo la gente más noble y respetuosa que he conocido en Perú son de origen judío, al igual que varios de mis ancestros, pero así como hay alemanes malos, hay judíos malos. Cuando Alemania estaba en pleno caos un grupo de ellos le declararon la guerra a Alemania en 1933 y tuvieron la osadía de vivir en su territorio y hacer mucho dinero en él.

No podemos acusar a Hitler de haber devuelto a su pueblo la dignidad y el respeto. No puedo arrancar las hojas de la verdadera historia de la humanidad, que cuenta que ese señor -quizás el más odiado del mundo- tuvo un gobierno que transformó en muy poco tiempo a un país en ruinas en un país próspero, que gracias a sus ciudadanos y sus líderes tal cual una ave fénix salió de los escombros y se convirtió en una potencia mundial.

Una potencia mundial llena de intelectuales, científicos, artistas, que crearon e inventaron tanto, que se convirtió en un deseoso botín para sus enemigos. ¡Cómo creer esas historias, cuando un niño de apenas 13 años de edad destruyó él sólo dos tanques rusos en Berlín! ¡Qué valor!

Antes de ingresar a la definición de CRÍMENES CONTRA LA HUMANIDAD O CRÍMENES DE LESA HUMANIDAD deseo volver a ser muy claro en este asunto. He demostrado durante más de un año que no sólo los soldados y gobernantes de Alemania han cometido este delito. Por el contrario, he demostrado que este crimen ha sido cometido con mayor gravedad por varios países y sus responsables, todos ellos impunes y jamás han sido acusados, enjuiciados, ni mucho menos han pagado estos delitos. Inclusive han sido premiados con títulos honoríficos en sus respectivas naciones, así como ser considerados como héroes y personas ejemplares, cuyas conductas debemos seguir.

Voy a ser muy resumido y sólo tomaré los ejemplos más claros y comprobados:

Están tipificadas, por ejemplo los asesinatos y exterminios. El Bombardeo de Dresden, cometido por la Real Fuerza Aérea Británica y la Fuerza Aérea del Ejército de los Estados Unidos entre el 13 y 15 de febrero de 1945. Culpables: Churchill y Roosevelt.

Deportación y Desplazamiento Forzoso: 16 millones de alemanes deportados de Checoslovaquia: culpable, el Presidente Checo Edvard Benes.

Violación: el ejército rojo contra alemanes: culpable Stalin.

Podríamos seguir......

La definición de crimen contra la humanidad o crimen de lesa humanidad recogida en el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional comprende las conductas tipificadas como asesinato, exterminio, deportación, desplazamiento forzoso, tortura, violación, prostitución forzada, esclavitud sexual, esterilización forzada y encarcelación o persecución por motivos políticos, religiosos, ideológicos, raciales, étnicos, de orientación sexual u otros definidos expresamente, desaparición forzada, secuestro o cualquier acto inhumano que cause graves sufrimientos o atente contra la salud mental o física de quien los sufre, siempre que dichas conductas se cometan como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil y con conocimiento de dicho ataque.

Estos actos también se denominan crímenes de lesa humanidad. «Leso» significa agraviado, lastimado, ofendido: de allí que crimen de lesa humanidad aluda a un crimen que, por su aberrante naturaleza, ofende, agravia, injuria a la humanidad en su conjunto.

Características de estos delitos:

Sujeto activo: los crímenes pueden ser realizados por funcionarios estatales (con independencia de su jerarquía o cargo) o por miembros de una organización política. Ha fracasado todo intento por definir "organización política", pues podría resultar que gobiernos autoritarios lo utilicen para perseguir a opositores políticos.

Sujeto pasivo: debe tratarse de un ataque contra la población civil.
Acción típica: no sólo se refiere a ataques militares: puede producirse tanto en tiempo de guerra como en tiempo de paz.
El ataque tiene que ser generalizado o sistemático, por lo que los actos aislados o cometidos al azar no pueden ser considerados incluidos en esta tipificación.

Tipos de delitos:

Según el Estatuto de Roma, pueden constituir crímenes de lesa humanidad los 11 tipos de actos siguientes:

Asesinato: homicidio intencionado.

Exterminio: imposición intencional de condiciones de vida, entre otras la privación del acceso a alimentos o medicinas, encaminadas a causar la destrucción de parte de una población.
Esclavitud: ejercicio de derechos de propiedad sobre una persona, incluido el tráfico de personas, en particular de mujeres y niños;

Deportación o traslado forzoso de población: expulsión de personas de la zona donde están presentes legítimamente sin motivos autorizados por el derecho internacional, entendiéndose que la deportación supone cruzar fronteras nacionales, mientras que el traslado forzoso ocurre dentro de ellas.

Encarcelamiento u otra privación grave de la libertad física en violación de normas fundamentales de derecho internacional.
Tortura: dolor o sufrimientos graves, físicos o mentales, causados intencionadamente a una persona que el acusado tenía bajo su custodia o control.

Violación, esclavitud sexual, prostitución forzada, embarazo forzado, esterilización forzosa u otros abusos sexuales de gravedad comparable. La violación y otros abusos sexuales también pueden constituirse en crímenes de competencia de la Corte como tortura, en tanto que éste es un crimen de lesa humanidad o un crimen de guerra.

Persecución de un grupo o colectividad con identidad propia por motivos políticos, raciales, nacionales, étnicos, culturales, religiosos o de género o por otros motivos universalmente reconocidos como inaceptables con arreglo al derecho internacional, en conexión con cualquier crimen comprendido en el Estatuto. Por persecución se entiende la privación intencionada y grave de derechos fundamentales en violación del derecho internacional en razón de la identidad de un grupo o colectividad. Se castiga en relación con otro acto que constituya un crimen de lesa humanidad, un crimen de guerra o un genocidio.

Desaparición forzada de personas: detención o secuestro de personas por un Estado o una organización política, o con su autorización, consentimiento o aquiescencia, junto con la negativa a reconocer la privación de libertad o a proporcionar información sobre la suerte que han corrido los «desaparecidos» con la intención de privarlos de la protección de la ley durante un largo periodo.

Crimen de apartheid: actos inhumanos cometidos en el contexto de un régimen institucionalizado de opresión y dominación sistemáticas de un grupo racial por otro con la intención de mantener ese régimen.

Otros actos inhumanos de carácter similar que causen intencionadamente grandes sufrimientos o atenten contra la integridad física o la salud mental o física: actos inhumanos de gravedad similar a otros crímenes contra la humanidad.

Nota del Redactor: decenas de miembros de mi familia Firbas estaban en Checoslovaquia luego de firmada la paz y fueron testigos presenciales de este exterminio. La mayoría murió. Por suerte mis abuelos, mi padre y sus tres hermanas fueron deportados a Austria con sólo la ropa que llevaban puesta. Gracias a sus vecinos que abogaron por ellos. Los defendieron contra las turbas y el Ejército Rojo por considerarlos hombres de bien.

Edvard Beneš nació en 1884 en Sezimovo Ústí, hoy en día perteneciente a la República Checa. A sus treinta años de edad comenzó su campaña para crear la nación checa. Una de sus primeras actividades relacionadas con ese objetivo fue su conspiración contra el imperio Austro Húngaro. Formó un grupo rebelde para iniciar una revuelta subversiva y desestabilizar dicho imperio.

Pero su objetivo no sólo era ese, sino hacer todo lo posible para destruir a los alemanes que vivían en su supuesto territorio y más adelante negociar con países que tenían el mismo plan: destruir Alemania. Con tan sólo 32 años fue nombrado Secretario General de la Unidad Nacional Checoslovaca, organizando legiones de voluntarios para luchar contra las fuerzas de los Imperios Centrales en la Primera Guerra Mundial.

Cuando finalizó esta se forma un gobierno encabezado por Karel Kramář y Eduard Benes es nombrado Ministro del Exterior, cargo que ocuparía hasta 1935. Ese mismo año fue iniciado en la Francmasonería perteneciendo a la Logía Pravda Vitézi de la ciudad de Praga. Durante los próximos veinte años ocupó diferentes cargos en la administración checoslovaca, hasta que se firmó el Pacto de München, el 5 de octubre de 1938. Renunció a su cargo y huyó al Reino Unido y después a los Estados Unidos dónde daría clases en la Universidad de Chicago.

Al finalizar La Segunda Guerra Mundial regresó a Praga y tomó por propia decisión, sin elecciones ni nada parecido la Presidencia. Lo primero que realizó fue decretar medidas que convirtieron a su país en un baño de sangre y en un infierno para miles de centenares de extranjeros, inclusive alemanes nacidos en Checoslovaquia (los Firbas). Lo diabólico en esta historia es que la guerra había finalizado y se vivía tiempos de paz.

En el decreto Benes dijo textualmente: “Los alemanes y los húngaros no son seguros. Es preciso arrebatarles la administración del país y sus bienes personales”. Inmediatamente su maquinaria de la muerte empezó a funcionar con fuertes medidas intimidatorias contra los germanos, como llevar una insignia-distintivo, limitación de las horas para salir de sus domicilios, prohibición de asistir a la iglesia, de caminar por las aceras y de recibir cuidados médicos en los hospitales. Además todas las granjas y maquinarias agrícolas alamana fueron confiscadas.

Exactamente por estos mismos delitos fueron ejecutados millares de alemanes, incluida su cúpula gubernamental tras el falso juego del Juicio de Nüremberg, pero en Checoeslovaquia, la comunidad internacional y los aliados aceptaron la masacre de Benes como algo lícito y legal. Esos alemanes no tuvieron sus películas cinematográficas, noticias de la prensa o denuncias de los Derechos Humanos ni de la Sociedad de Naciones.

Benes continuó atizando el fuego de la venganza y en cada ciudad se crearon campos de concentración, donde las humillaciones, vejaciones, palizas, latigazos, intimidación, asesinatos masivos y linchamientos de ciudadanos de etnia alemana fueron practicados sistemáticamente, de forma legal y encubierta por su gobierno. En la Checoeslovaquia de Eduard Benes la espiral de violencia fue tan atroz, que no tiene parangón con ningún otro exterminio realizado.

En el campo de concentración de Hagibor los 1.200 detenidos repartidos en 4 hangares eran seleccionadas las mujeres por trabajadoras de la Cruz Roja Checa y llevadas por las noches a los soldados rusos, que las violaron sistemáticamente una y otra vez. Algunas fueron violadas hasta 45 veces en una sola noche.

En Iglau ordenaron marchar desnudos por la noche 33 kilómetros a todos los vecinos alemanes. El que se caía era rematado a culatazos. De la marcha de la muerte no quedó supervivientes y el resto del pueblo prefirió el suicidio que tal caminata. En el campo de concentración de Freudenthal muchos prisioneros se les enterraban con vida. En Moraska Ostrava las prisioneras embarazadas eran asesinadas y sus hijos a base de porrazos en el vientre.

En el pueblo de Saaz todos sus habitantes fueron ametrallados por una unidad del ejército checo, muriendo 3.000 personas. En el estadio municipal de Praga, el 18 de Mayo, cinco mil prisioneros de las SS fueron ametrallados. En otros campos obligaban a los presos a comer excrementos de otros presos infectados de disentería. Tal como relataba el Ingeniero Franz Resch en el documento nº 5 del Libro Blanco de los Alemanes Sudetes: “En Bokowitz vi a miles de alemanes, hombres y mujeres, civiles y soldados, e incluso a criaturas de diez años, salvajemente asesinados”.

“Las turbas apalearon a aquellos seres indefensos. Los cuerpos dislocados eran recubiertos de ácido clorhídrico, para aumentar los sufrimientos. Algunos todavía vivían cuando se les cortaron los dedos para arrebatarles sus anillos o alianzas. También vi, en el campo de Kladnow, cómo se vertía alquitrán hirviendo sobre las espaldas desnudas de ciertos internados, tras lo cual se les pegaba con bastones. Yo perdí el riñón derecho a consecuencia de los golpes recibidos.” Y como suele ser por desgracia habitual en nuestros días, este personaje tiene en el centro de Praga un monumento.





PERÚ SUFRE GRAVE PROBLEMA DE SEGURIDAD NARCODELINCUENCIA

Por Hans - Peter Firbas

Recuerdo al Presidente Fernando Belaúnde Terry. Allá por los inicios de los 80' denunció el NARCOTERRORISMO, es decir la unión de los narcotraficantes y de los terroristas para desestabilizar el país. Sin embargo, todos se burlaban de él y creían que desvariaba. Yo recién cumplía 19 años y ya seguía desde tiempo al gran Belaúnde, el mejor presidente que hemos tenidos en este siglo.

De seguro que su gobierno no fue exitoso. Tuvo miles de errores y lamentablemente rodeado de pandilleros dentro del poder, que llevaron a su quinquenio 80-85 a poner a nuestro país en un estado calamitoso. Luego Alan García la terminó de cagar. La llegada de Fujimori tuvo como especial valor su contribución a la destrucción casi total de Sendero Luminoso y del MRTA, pero violando por doquier los Derechos Humanos, La Constitución, Las Leyes y la ética de cualquier responsable del manejo de una nación.

Es fácil derrotar al enemigo matando a todos. Pero al final logró su objetivo. Ahora los narcotraficantes, a falta del terrorismo cambiaron sus planes. Su alianza es hoy con la delincuencia común. Hacen lo mismo. Les dan dinero, armas poderosas para que el gobierno distraiga la lucha contra ellos y la dirija a la delincuencia.

Pero el Presidente Humala parece que no se da cuenta o se hace el cojudo. Es necesaria la presencia del ejército para apoyar a la policía, que carece de armamento para enfrentar a la delincuencia abastecida por los millones de los narcos. USA tiene más de 3,000 soldados en la selva peruana apoyando la guerra contra el narcotráfico.

Si tenemos soldados estadounidenses en nuestro suelo, ¿por qué no podemos tener soldados peruanos en las ciudades que sufren el desigual enfrentamiento entre la policía y la delincuencia?

NARCODELINCUENCIA ES LO QUE SUCEDE AHORA EN LAS PRINCIPALES CIUDADES PERUANAS Y LA POLICÍA NO CUENTA CON EL ARMAMENTO Y PERSONAL SUFICIENTE PARA LUCHAR CONTRA ESE ENEMIGO. EL EJÉRCITO DEBE INTERVENIR.







martes, 21 de julio de 2015

Billabong Pico Alto Yellow Alert Called Off

After monitoring the progression of the storm system in the Southeast Pacific ocean, Big Wave Tour commissioner Peter Mel has decided to call the Yellow Alert OFF for the Billabong Pico Alto event. With a waiting period through August 31, 2015, there is still plenty of time for the events in both Peru and Mexico to take place and the BWT team is optimistic about its chances.

"After monitoring the seas from the storm as it moved off the coast of Antartica, the data showed it came slightly under forecast," said Mel. "The main fetch of the storm was directed south of Peru, so would really affect the size and consistency of the waves. We've decided to put the contest back on standby and wait for a better day.

"We have six weeks left in the waiting period. I'm confident we will get an opportunity to run the Billabong Pico Alto or Puerto Escondido Challenge."

Storm activity originally alerted Surfline experts to a massive swell headed for the coast of Peru, causing Big Wave Tour Commissioner Peter Mel to issue a Yellow Alert for Tuesday July 21, 2015. And though early indications of swell height were positive, Surfline did note that a high pressure system close to the storm could have prevented it from tracking north to Peru, sending swell to Chile instead.

Surfline Forecast:

The primary swell of interest will be for early next week. Current model guidance has solid SSW/S swell building in quickly on Tuesday and peaking through the afternoon with 9-10' of deepwater swell at 16-18 seconds. That would produce breaking waves in the 20-30'+ range on the face, with the largest sets of the day potentially up to 35-40' faces.

When a Green Alert call is made the world's best big wave surfers have 72 hours to collect their boards, wetsuits and courage before competition gets underway in an event location. Reigning Big Wave World Champion Makuakai Rothman (HAW) began his title campaign with a win at last year's event in Peru, the only event completed in the first half of the 2014 BWT window.

Should the event run it will be broadcast LIVE on the World Surf League homepage and WSL App. The following surfers have received invitations to compete alongside the BWT Top 10.

(C) WSL


Los gigantes de Internet prevalecen y las empresas de medios quedan arrinconadas

Puede ser el escenario más probable para 2025

(C) Miguel Ortamaexea / MEDIA-TIC

El excelente trabajo de prospectiva llevado a cabo por Fondo de Periodismo Holandés traza un escenario preocupante para los medios tradicionales, pero también para el periodismo como servicio público esencial para la democracia. El cambio tecnológico ha dado un salto cualitativo y ahora (2025) “los directivos de Alibaba, Apple, Baidu, Facebook y Google, son más poderosos que muchos jefes de Estado”.


Según el escenario 2 trazado por el trabajo llevado a cabo en Holanda, las grandes empresas de Internet dominan claramente el panorama. La tecnología ha dado un salto multipolar, se encuentra en todo nuestro entorno personal. El público controla los dispositivos simplemente con gestos o con su voz y la privacidad es un fenómeno raro que no parece interesar a la gran mayoría, que recibe contenido de alta calidad de forma aparentemente gratuita. El mercado de la publicidad personalizada ha crecido de manera explosiva.

La distribución mundial de entretenimiento e información es un 90% propiedad de una serie de grandes empresas de Internet: Alibaba, Apple, Baidu, Facebook y Google son citadas expresamente en el informe, mientras que las empresas tradicionales de medios o han desaparecido o han quedado reducidas a empresas más pequeñas de nicho. Hay muchos productores de contenido pequeños, pero dependen de las principales plataformas de Internet para su distribución. Los que tratan de distribuir su propio contenido a través de canales alternativos logran relativamente poco. Además, las nuevas regulaciones en materia de derechos de autor y de patentes han favorecido a las plataformas digitales como Facebook, Instagram o Twitter.

Hay dos principales plataformas digitales y agencias de noticias globales. Pero también otras organizaciones financiadas por los Estados como Al Jazeera, la Televisión Central de China y Rusia Hoy difunden sus contenidos que, gracias a algoritmos de traducción perfectos, están disponibles sin esfuerzo ni coste en todos los idiomas. Los periódicos y revistas impresos son seguidos mayoritariamente por personas de más de 60 años de edad. Los antiguos diarios solo se venden impresos los sábados y hay un periódico paneuropeo hegemónico, con diversas ediciones en todos los idiomas del continente.

El periodismo de “experiencia”, que se desarrolla por holografía, audio y gráficos en 3D en un entorno de realidad virtual, son capaces de llevar al espectador a una noticia o una historia como si estuvieran allí en persona. Estas producciones sofisticadas requieren grandes equipos interdisciplinarios de periodistas, programadores y diseñadores que trabajan juntos. El alto costo y los conocimientos especializados necesarios para este tipo de producciones hacen que esta modalidad sea prácticamente imposible para organizaciones pequeñas.

El “periodismo de robots” ha tomado vuelo y se encarga de todas las tareas más sencillas: noticias, comunicados de prensa, última hora, etc. Sin embargo, un número limitado de periodistas altamente cualificados desarrollarán sus propias audiencias y gozarán de notable prestigio y fama.

Más allá de este informe, las últimas noticias sobre Twitter y Facebook parecen ir en esta dirección. Un reciente estudio elaborado en EEUU por Pew Research Center pone de manifiesto que cada vez más personas utilizan Twitter y Facebook para informarse de la actualidad. Así lo hacen un 63% de los encuestados, tanto en el caso de Twitter como en el de Facebook. El uso de Twitter es predominante para seguir las noticias de rabiosa actualidad. “A medida que más espacios web de “networking” social sean conscientes de su papel en el entorno periodístico y se adapten a éste, irán ofreciendo funcionalidades únicas para nuevos usuarios, capacidades que pueden derivar en nuevas formas de uso de las noticias”, vaticinan los expertos de Pew Research Center. En este sentido, Twitter está preparando un proyecto llamado Ligthning, que permite visualizar tweets, imágenes y vídeos de eventos que están transmitiéndose en directo. Facebook estrenó recientemente una barra de Tendencias que permite a los usuarios filtrar informaciones en función del tema.

Por otro lado, los gigantes de Internet han puesto su atención en el sector de producciones audiovisuales. La plataforma Netflix, que alcanza ya los 62 millones de espectadores, se está convirtiendo en productor y distribuidor de películas. De hecho, es cada vez más algo parecido a la primera tv global. Amazon ha creado una división denominada Amazon Original Movies destinada a la producción y adquisición de films originales. Alibaba Pictures anunció recientemente un acuerdo con Shenzen Media para la producción de varios dramas televisivos. Es bastante posible que alguna de las grandes operadoras de telecos actuales consiga llevar adelante su transición digital y colocarse entre estos gigantes de la Red, que dominarán el panorama hacia el 2025.

El 71% de los internautas españoles consulta a su médico sobre sus hallazgos en Internet

(C) Rosa Muñoz / MEDIAT-TICS

Un 40% usa dispositivos móviles y wearables para monitorizar su salud

Cada vez son más los usuarios que aprovechan el anonimato que les brinda Internet para indagar sobre cualquier dolencia que les atormenta. Así lo recoge el último Informe Doctoralia sobre Salud e Internet 2015, en el que se pone de manifiesto que informarse en Internet sobre cualquier enfermedad juega un papel fundamental antes de acudir a una consulta médica, además de ser un gran canal de comunicación entre pacientes y médicos.


Según el Informe Doctoralia sobre Salud e Internet 2015, elaborado por la plataforma médica online Doctoralia y dirigido por Open Evidence, empresa derivada de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), el 90% de los internautas utilizan la red para buscar contenidos o y realizar gestiones de salud.

En España, casi tres de cada cuatro usuarios contrastan los resultados encontrados en buscadores de Internet con su médico de referencia. El 80% realiza consultas sobre medicamentos y tratamientos, el 62 % busca opiniones sobre médicos y hospitales antes de visitarlos y el 40 % interactúa por email con su médico, enfermero o centro para conocer resultados o solicitar una cita previa.

Los pacientes ya no solo se interesan por el conocimiento proporcionado por los expertos, sino que el 84% de los usuarios también quiere conocer las vivencias y experiencias que otros usuarios compartensobre sus problemas de salud, medicamentos y tratamientos. Asimismo, cada vez son más los pacientes que se animan a compartir sus propias opiniones y generan comentarios o puntuaciones de profesionales sanitarios, centros médicos, medicamentos y tratamientos.

El 60% de los internautas españoles forman parte del grupo de los e-pacientes (pacientes en red), pero hay otros dos sectores que están en auge. El primero es el de los m-pacientes: ya alcanzan el 26%las personas que utilizan una aplicación en sus móviles o tabletas para hacer un seguimiento a su salud, mientras que los que lo hacen a través de dispositivos de tecnología vestible, los w-pacientes, llegan al14%.