En política la situación es bastante parecida por lo que vengo observando. El último 20 de abril en la sesión de la cámara de diputados del congreso, la señora Kattya González, del partido Encuentro Nacional, tuvo palabras directas y demoledoras contra el gobierno y sus presuntos secuaces, quienes se encuentran robando en las compras de alimentos para los pobres. La diputada, a través de frases muy duras, pero francas, enfrenta a la corrupción del gobierno por compras sobrevaluadas para alimentar a los más necesitados de su país.
Ella solicita que caiga sobre 'estos traidores de la patria', el máximo peso de la ley. Cuando la escuché me imaginaba a un congresista peruano haciendo lo mismo. Hace semanas conversé con gente vinculada a algunos de ellos para que tomen cartas en el asunto sobre lo que se sabía de antemano que iba a ocurrir: descarados robos de autoridades en desmedro de los pobres.
Esperamos que a quienes que acabamos de elegir este año al congreso, actúen con todas sus fuerzas y paren, de una vez por todas, estos actos de traición que están embarrando a nuestra querida patria. Como bien dice la señora diputada: "¡Basta de robar carajo, chanchos de este chiquero!".