Tras su muerte, la dinastía de los Habsburgo toma el poder en dichos territorios a través de Ferdinand I. Su sucesor, Ferdinand II, entregó en el año 1,620 otro título de noble y un Escudo de Armas a Kaspar Daublebsky von Sterneck, familia que se uniría a los Firbas gracias al matrimonio de su descendiente Ida con mi bisabuelo Karl.
El bisnieto de Simon Firbas, Adam, junto a su esposa Anna y a su hijo Johann Michael, mi octavo abuelo de rama directa, quien comenzó a formar parte de la historia de la más famosa familia de Europa en la industria farmacéutica, al inaugurar el 3 de enero de 1680 en la ciudad de Strakonitz –actualmente parte de la República Checa- la primera botica farmacia FIRBAS. Tras el fallecimiento de Johann Michael, su hijo Franz, mi ancestro directo, continúa con la empresa en 1705 y su hermano Johann Michael abre otra en Klattau casi simultáneamente, ciudad también ubicada en tierra checa.
Anton, el hijo de su hermano Franz, Johann Michael crea otra botica en Linz, Austria. Entrando a los años 1800, Karl, Anton, Franz y Carl continúan con el negocio en la industria farmacéutica en Strakonitz, Klattau, Schüttenhofen y Krumau. Sus descendientes siguen en el ramo y agregan otras Boticas Firbas en Viena (1866) y Adolf en Legrad, Hungría en 1886. Podría seguir, pero sería una nota muy extensa.
Toda la historia la puede encontrar en el libro del doctor Otto Zekert, escrito en 1931 bajo el título ‘Eine altösterreichische Apotheker-Familie Firbas’ (Una Antigua Familia de Farmacéuticos Austriacos Firbas) y en innumerables relatos, textos, fotografías e historias en Internet.
Llegamos a 1,892, año en el que nace mi abuelo Heinrich, famoso botánico y en 1933 mi padre Johann Heinrich, quien en Perú a finales del siglo XX retoma la actividad familiar en Lima como doctor en bioquímica en el rubro de atención a pacientes que requerían de un boticario, es decir de una persona que prepare medicinas o productos especialmente diseñados para las necesidades de cada paciente.
Mi padre Johann Heinrich Firbas Brick falleció en el año 2002 y poco después comenzó en todo el Perú la proliferación de negocios, como Natural Firbas, Natural Regenerierung, Natural Regenera, Farmacia Firbas, Clínica Firbas y un sin número de establecimientos más. Todos de propiedad de Hilda Palomino Samaniego, quien burlándose de mi familia y robando mi apellido y el prestigio ganado durante 400 años por los Firbas trata de sorprender a la opinión pública con una supuesta relación con mi padre. Nada más alejado de la verdad. Les pido por favor tener cuidado con esta gentuza. Advertido está.
El bisnieto de Simon Firbas, Adam, junto a su esposa Anna y a su hijo Johann Michael, mi octavo abuelo de rama directa, quien comenzó a formar parte de la historia de la más famosa familia de Europa en la industria farmacéutica, al inaugurar el 3 de enero de 1680 en la ciudad de Strakonitz –actualmente parte de la República Checa- la primera botica farmacia FIRBAS. Tras el fallecimiento de Johann Michael, su hijo Franz, mi ancestro directo, continúa con la empresa en 1705 y su hermano Johann Michael abre otra en Klattau casi simultáneamente, ciudad también ubicada en tierra checa.
Anton, el hijo de su hermano Franz, Johann Michael crea otra botica en Linz, Austria. Entrando a los años 1800, Karl, Anton, Franz y Carl continúan con el negocio en la industria farmacéutica en Strakonitz, Klattau, Schüttenhofen y Krumau. Sus descendientes siguen en el ramo y agregan otras Boticas Firbas en Viena (1866) y Adolf en Legrad, Hungría en 1886. Podría seguir, pero sería una nota muy extensa.
Toda la historia la puede encontrar en el libro del doctor Otto Zekert, escrito en 1931 bajo el título ‘Eine altösterreichische Apotheker-Familie Firbas’ (Una Antigua Familia de Farmacéuticos Austriacos Firbas) y en innumerables relatos, textos, fotografías e historias en Internet.
Llegamos a 1,892, año en el que nace mi abuelo Heinrich, famoso botánico y en 1933 mi padre Johann Heinrich, quien en Perú a finales del siglo XX retoma la actividad familiar en Lima como doctor en bioquímica en el rubro de atención a pacientes que requerían de un boticario, es decir de una persona que prepare medicinas o productos especialmente diseñados para las necesidades de cada paciente.
Mi padre Johann Heinrich Firbas Brick falleció en el año 2002 y poco después comenzó en todo el Perú la proliferación de negocios, como Natural Firbas, Natural Regenerierung, Natural Regenera, Farmacia Firbas, Clínica Firbas y un sin número de establecimientos más. Todos de propiedad de Hilda Palomino Samaniego, quien burlándose de mi familia y robando mi apellido y el prestigio ganado durante 400 años por los Firbas trata de sorprender a la opinión pública con una supuesta relación con mi padre. Nada más alejado de la verdad. Les pido por favor tener cuidado con esta gentuza. Advertido está.
