Pérez Pirela: Desinformación sobre Venezuela no es casualidad
Hinterlaces.- Miguel Pérez Pirela en Análisis Situacional aseguró que la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) “ha tenido una dictadura mediática” en Latinoamerica.
Para el comunicador, investigador y licenciado en filosofía y letras; Miguel Pérez Pirela, la desinformación comunicacional sobre Venezuela que existe en países en toda la región y más allá no es casual sino “causal”.
“¿Está siendo Venezuela atacada mediáticamente o es una especulación?”, ante esta interrogante planteada a Pérez Pirela en el programa Análisis Situacional que se trasmite por Globovisión, el invitado respondió que se ha fijado “como línea editorial desde México hasta la Patagonia, en el caso de Latinoamérica y el Caribe, que hubiere una especie de voz única en sus editoriales y titulares contra Venezuela, no sobre el país porque en ese caso no habría una guerra mediática”.
De esta guerra responsabilizó en cierta medida a la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) que ha “tenido una especie de dictadura mediática de los dueños de los medios de comunicación” en el contexto Latinoamericano, dijo. “Existe una especie de triángulo de las bermudas que hemos estado denunciando desde hace años entre Miami (EEUU), Bogotá (Colombia) y Madrid (España)”.
En el espacio televisivo conducido por Oscar Schémel, presidente de Hinterlaces, el entrevistado indicó que los integrantes del “triangulado” actúan en función de “servir ellos mismos desde fuera de las fronteras venezolanas como fuentes de información”.
Medios de comunicación internacionales como NTN24, ABC, El Nuevo Herald, CNN en Español, El País; fueron mencionados por Pérez Pirela entre los que se auto-catalogan como “fuentes de la realidad venezolana, para después rebotar esa información a Venezuela como fidedigna porque viene desde el extranjero”, apuntó.
¿Cuál son los objetivos?
La finalidad de acción de los medios del exterior es la “continuación del Golpe de Estado mediático”, señaló Pérez Pirela quien también conduce los espacios de televisión Cayendo y Corriendo (Venezolana) e In fraganti (Telesur) y dirige el sitio web La Iguana.
Los objetivos se enmarcan en “socavar las instituciones públicas venezolanas; hacer de Venezuela un estado forajido, un narco Estado; atacar a las figuras fundamentales del chavismo; neurotizar a la sociedad entendido (el Golpe mediático) como una táctica y estrategia electoral”, según Pérez Pirela.
Al inscribir el contexto de guerra mediática en una “batalla electoral” explicó que los medios de comunicación y las grandes potencias internacionales, desde el punto de vista comunicacional, apuestan a crear las condiciones para “una derrota de la oposición, un empate técnico o incluso una victoria pequeña por parte de la oposición. En ningún caso, ellos tienen entre sus escenarios el triunfo del chavismo”.
Por otra parte, Pérez Pirela destacó que “una cosa es hacer autocrítica o hacer crítica desde otra trinchera y otra cosa es crear fenómenos como Dólar Today, donde en un primer momento se quiso justificar con números, parafernalia económica y macroeconómica, que eso reflejaba la realidad”.
Hinterlaces.- Miguel Pérez Pirela en Análisis Situacional aseguró que la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) “ha tenido una dictadura mediática” en Latinoamerica.
Para el comunicador, investigador y licenciado en filosofía y letras; Miguel Pérez Pirela, la desinformación comunicacional sobre Venezuela que existe en países en toda la región y más allá no es casual sino “causal”.
“¿Está siendo Venezuela atacada mediáticamente o es una especulación?”, ante esta interrogante planteada a Pérez Pirela en el programa Análisis Situacional que se trasmite por Globovisión, el invitado respondió que se ha fijado “como línea editorial desde México hasta la Patagonia, en el caso de Latinoamérica y el Caribe, que hubiere una especie de voz única en sus editoriales y titulares contra Venezuela, no sobre el país porque en ese caso no habría una guerra mediática”.
De esta guerra responsabilizó en cierta medida a la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) que ha “tenido una especie de dictadura mediática de los dueños de los medios de comunicación” en el contexto Latinoamericano, dijo. “Existe una especie de triángulo de las bermudas que hemos estado denunciando desde hace años entre Miami (EEUU), Bogotá (Colombia) y Madrid (España)”.
En el espacio televisivo conducido por Oscar Schémel, presidente de Hinterlaces, el entrevistado indicó que los integrantes del “triangulado” actúan en función de “servir ellos mismos desde fuera de las fronteras venezolanas como fuentes de información”.
Medios de comunicación internacionales como NTN24, ABC, El Nuevo Herald, CNN en Español, El País; fueron mencionados por Pérez Pirela entre los que se auto-catalogan como “fuentes de la realidad venezolana, para después rebotar esa información a Venezuela como fidedigna porque viene desde el extranjero”, apuntó.
¿Cuál son los objetivos?
La finalidad de acción de los medios del exterior es la “continuación del Golpe de Estado mediático”, señaló Pérez Pirela quien también conduce los espacios de televisión Cayendo y Corriendo (Venezolana) e In fraganti (Telesur) y dirige el sitio web La Iguana.
Los objetivos se enmarcan en “socavar las instituciones públicas venezolanas; hacer de Venezuela un estado forajido, un narco Estado; atacar a las figuras fundamentales del chavismo; neurotizar a la sociedad entendido (el Golpe mediático) como una táctica y estrategia electoral”, según Pérez Pirela.
Al inscribir el contexto de guerra mediática en una “batalla electoral” explicó que los medios de comunicación y las grandes potencias internacionales, desde el punto de vista comunicacional, apuestan a crear las condiciones para “una derrota de la oposición, un empate técnico o incluso una victoria pequeña por parte de la oposición. En ningún caso, ellos tienen entre sus escenarios el triunfo del chavismo”.
Por otra parte, Pérez Pirela destacó que “una cosa es hacer autocrítica o hacer crítica desde otra trinchera y otra cosa es crear fenómenos como Dólar Today, donde en un primer momento se quiso justificar con números, parafernalia económica y macroeconómica, que eso reflejaba la realidad”.












