Hans-Peter Firbas.- En una coordinación considerada por la prensa alemana como exitosa, el gobierno de la Canciller Angela Merkel dispuso el inmediato envío de la local Lufthansa en busca de repatriar a la mayor cantidad de alemanes posibles alrededor del mundo. Esto hace unos quince días.
De esta forma, no sólo rescató como era su obligación a los turistas, sino otorgó una fuerte inyección económica a Lufthansa, considerada como parte de la historia de Alemania, a la par del Deutsche Mark, que ve cómo crece día a día nuevamente su popularidad y ha generado un pedido fuerte para que vuelva a ser la moneda oficial del país. Pero ese es tema aparte.
A pesar del desorden mundial y el cierre de fronteras en muchos países, el servicio funcionó y se contabilizan hasta el momento, en cifras redondas, 160 mil alemanes rescatados de decenas de países. El Ministro Heiko Mass, quien nos atendió amablemente cuando ejercía la cartera de justicia hace un par de años, hoy es el responsable de la de Relaciones Exteriores. Se calculan alrededor de 40,000 por llegar, entre ellos casi mil de Panamá.
En el caso peruano, entre los 360 alemanes varados una pareja de ancianos, Cornelia y Walter, partieron esta mañana a bordo de un avión de la aerolínea germana en el Grupo Aéreo #8, junto a otros 358 compatriotas. Ambos estaban gozando de vacaciones en Perú, gracias a sus respectivas jubilaciones. Retornan a su natal Gütesloh, por intermedio del programa urgente organizado por el Ministerio de Relaciones Exteriores.
"Hace siete años, ella tuvo cáncer y le tuvieron que extirpar parte del pulmón, mientras que él, hace tres años, sufrió un derrame cerebral y padece actualmente de presión alta", señalaba preocupada la cadena estatal Deutsche Welle hace cuatro días, cuando se realizaban las gestiones con el gobierno peruano. Esta mañana el Embajador en Lima, Stefan Herzberg, nos aseguró que los obstáculos en Perú se habían solucionado tras días de intensas negociaciones.
En la última declaración oficial que conocemos en este blog del 23 de marzo, Mass aseguró que "120 mil de los 200 mil turistas alemanes ya están en su patria. Otros 10.000 llegarán día a día esta semana, por lo que se calculan 160 mil para el viernes. Para el lunes no quedaría nadie pendiente. Esta operación ha alcanzado una inversión de 50 millones de euros."
Importante mencionar que aunque las buenas intenciones de Heiko Mass, con sus declaraciones en las que manifestaba que "Alemania hará todo lo posible para que los turistas alemanes regresen", el caso de Cornelia y Walter se volvió popular en los medios de comunicación. "Ha quedado demostrado que los compromisos no son suficientes si un país, como Perú, se interpone en el camino," respondía enojada en esos días la DW.
"La Embajada de Alemania en Lima está desesperada. Está trabajando duramente, negociando para conseguir el permiso de aterrizaje para el vuelo de Lufthansa. A pesar de todo el esfuerzo, no lo consiguieron", narró Cornelia el martes pasado.
Cornelia señaló el miércoles que estaba muy preocupada por su marido. "Por el momento se encuentra saludable, pero esto puede cambiar en situaciones excepcionales. Y esta puede ser una situación excepcional, debido a la tensión".
Pero esta pareja ve el lado bueno. Todas las noches se la pasaron en Internet del hotel mirando fotos y vídeos de los lugares que hubieran recorrido, como Machu Picchu. "Un poco de masoquismo es bueno", confesó la señora con un poco de humor a la cadena alemana de noticias Deutsche Welle.
Hace dos semanas la pareja de ancianos no se movió del hotel donde estaban alojados. Solo pudieron ir al supermercado y obligados a usar máscaras. La DW criticó la intervención policial contra sus ciudadanos.
"El primero de marzo, cuando viajamos a Perú, la crisis del coronavirus era una noticia secundaria en Alemania. Cuando aterrizamos en Lima, el virus aún no había llegado a Perú", dijo. "El primer caso que se informó fue el 4 de marzo. Hace una semana, el presidente Vizcarra dijo que todo estaba bien, y que no se planeaba un cierre ni una cuarentena", añadió la ciudadana.
A diferencia de Perú, Alemania advirtió a través de su canciller Merkel hace semanas que iban a contagiarse entre 60 y 70% de la población alemana, pero que como "somos un país libre y democrático también haremos lo posible por no recortar las libertades individuales. Sólo daremos consejos, no órdenes."
La frase más destacable de esta anciana, que se encuentra en camino hacia su 'padre patria': "hay que mantener la cabeza en alto. Eso me lo enseñaron desde pequeñita."
El embajador Herzberg reiteró que en las páginas web de la embajada en cada país se entregan información sobre los vuelos humanitarios que van partiendo y lo que están programados a futuro, por lo que solicitó a sus compatriotas que se inscriban en cualquier país donde se encuentren para ser repatriados.
"Se registran en un programa especial que lo tenemos desde la semana pasada, con todos los datos desde donde les mandamos correos, llamarlos e informarles cuándo el vuelo sale y dónde pueden abordarlo" , sostuvo el embajador Stefan Herzberg a los periodistas peruanos.
Fuentes del gobierno alemán nos aseguraron que no dejarán ni un alemán abandonado, por lo que solicitarán a partir de hoy, que autoricen el aterrizaje de los aviones Lufthansa como medida vital para mantener normales relaciones diplomáticas con dichos países en los que aún no lo han logrado. "Queremos a nuestros ciudadanos de regreso. A cada uno de ellos," agregó la fuente del departamento de prensa del Ministerio de Relaciones Exteriores de Alemania.